Edición:

Leyendo las campañas locales

De medios y otros demoniosIsrael Martínez

Comenzaron las campañas locales en el Estado de México y con ellas una gran discrepancia entre una y otras, no sólo en materia de las propuestas a la población votante, también en calidad y capacidad creativa; que hacen dudar de la seriedad con que cada partido se toma sus posibilidades.

Los partidos recurren, al menos en el arranque, a campañas que involucran la presencia de sus candidatos en recorridos terrestres, casa por casa, dándose a conocer con los votantes en reuniones con pocas personas para tener un mejor impacto.

Sumado a ello los ya tradicionales espectaculares así como a la pinta de bardas que previamente fueron apartadas para el momento en que la ley permita la difusión de candidatos y que tanta controversia causaron durante las sesiones del IEEM por acusaciones sobre no permitir una competencia justa.

También se encuentran los conocidos artículos promocionales, playeras, llaveros, cilindros para el agua, y cualquier otro que pueda servir para colocar la imagen o el nombre de los candidatos con miras a que los votantes la recuerden en el momento de acudir a las urnas.

En las redes sociales difunden sus propuestas y dejan espacio para que los militantes manifiesten su apoyo pero no logran impactar o darse a conocer en sectores en los que no hay internet, clases bajas en las que el uso de estos medios de comunicación no es tan común.

Aprovechando los tiempos en radio y televisión locales, las propuestas difieren mucho unas de otras. Los priistas apostaron por comerciales para promocionar conjuntamente a alcaldes y diputados locales, quizá por una cuestión de ahorro en su elaboración, los panistas usaron su tiempo en televisión para difundir un anuncio mal producido y peor realizado que no abona en absoluto y que, para rematar, cierra con la frase “mensaje dirigido a la militancia” o sea que los votantes favor de no hacer caso.

Las izquierdas han cedido la totalidad de sus espacios en radio y televisión para la campaña federal, es notable que no aparezca un solo anuncio para llamar al voto de sus candidatos locales por lo que tendrán que depender de su capacidad de diálogo y alcance terrestre.

¿Qué se puede leer de esto? Que el priismo le apuesta a mantener los municipios que y atiene y, de ser posible, ampliar el número de ellos.

Que el panismo sigue tratando de averiguar qué pasa y se contentará con competir y quizás ganar en cuatro o cinco localidades.