Edición:

Chuck Norris vs. Elba Esther y la "Chepina"

Política ceroJairo Calixto Albarrán

Si en Google emprendes una búsqueda bajo el registro de “Where is Chuck Norris” (el rudo e indestructible héroe de hiperviolentas películas serie B), las respuestas son en realidad una advertencia: “Google won’t search for Chuck Norris because it knows you don’t find Chuck Norris, he finds you”. O lo que es lo mismo, con Chuck Norris no te metas porque es más temido que el legendario chico de Tepito. Y para rematar te sugieren que corras antes de que te encuentre.

Y si lo intentas con la maestra Gordillo, es muy probable que te ocurra lo mismo, cosa que debería saber doña Chepina, que se ha empecinado en ponerse con la ticher a las patadas. Aunque tomando el nivel desmejorado de su campaña, no le queda de otra. En un esfuerzo desesperado, la candidata panista señala con índice flamígero hacia el SNTE con la misma intensidad con la que acusa a Peña Nieto de proteger a Moreira, tan así, que hace ver a Martín Esparza del SME como un radical de ultraderecha.

Eso, hay que reconocerlo, anima un poco el ambiente electoral. Sobre todo porque el público imagina lo que sería la lucha en lodo entre ambas jefas en un máscara contra cabellera, por el premio La flor más bella de lejitos, como diría mi querido tío Juan. Todo adicionado con la participación de AMLOVE, que hace tiempo que dio por inaugurada la Temporada de caza de Elba Esther, un deporte muy socorrido en estos días, como si la gente tuviera claro qué pasaría si se le cumple el deseo y la lideresa del magisterio agarra sus cosas y se va. Hasta donde se sabe no hay plan B para tal cosa. Digo, la CTM tenía un arsenal de clones para sustituir a Fidel Velázquez (ahí estaban La Güera y Pascoe, a cual más de inenarrables), pero en el SNTE no hay quién dé la talla. Digo, ni modo que pongan al ChikiliQuadri, que tiene el carisma de otro ladrillo en la pared.

Porque supongamos que un movimiento de Todos Unidos Contra la Gordillo logra su cometido… ¿y luego, qué hacemos? ¿Dejamos a los maestros en manos del gobierno calderónico para que en una misión especial Javier Lozano los michoacanice como a los electricistas y termine por zombificarlos? ¿O de plano que todo el sistema educativo se le entregue al PVEM para que las cuotas sirvan para financiar las orgías del Nini Verde?

Igual lo que tendría que hacer la Maestra para ganarse un poco de popularidad sería anunciar, como Francois Hollande, la reducción de 30% de su sueldo y de todos los funcionarios del sindicato. Y, ya en un arrebato populista, ¡Hummers para todos!

www.twitter.com/jairocalixto