El efecto Quadri
Juego de espejosFederico Berrueto
De muchos lados el candidato Gabriel Quadri ha padecido el desdén. Hasta antes del debate pocos le reconocían importancia. Algunos le cargaban el prejuicio que pesa sobre el Panal; otros le ven como un aventurero, un polizón del tren de la contienda entre las tres grandes fuerzas políticas. El debate del pasado domingo sí cambió las coordenadas y por Quadri, su impacto directo es más trascendente de lo que muchos advierten o suponen.
A siete días del debate, adquiere relieve lo que importa. No es la discutible y simplista respuesta de quién ganó, sino qué impacto tuvo el evento en las preferencias electorales. Queda claro que los tres candidatos no tuvieron modificación mayor en sus intenciones de voto; en este sentido sí es un fracaso para Josefina Vázquez Mota y, especialmente, para AMLO, quien había anticipado la derrota de Peña Nieto. La ventaja que les lleva el candidato del PRI-PVEM es considerable y se mantiene. Por otra parte, ninguno de los dos entendió que no se trataba de ganarle al primero, sino dejar en claro quién ganaba el segundo sitio de las preferencias. AMLO tuvo la oportunidad de acabar con la candidata del PAN, prefirió eludir el reto y por pretender más acabó con nada.
Gabriel Quadri dio la sorpresa no solo por una buena preparación y estrategia, ocurre con todas las personas sobre las que existe ignorancia de quienes son en realidad. Una vez que se les conoce, que se les escucha, particularmente, en situaciones críticas, resultan una revelación. Para muchos, Quadri es una sorpresa; para quienes le conocen, simplemente fue aprovechar la oportunidad para mostrarse tal cual es, un profesionista serio, honesto y profundamente preocupado por el tema ecológico. Aunque haya sido servidor público y ahora candidato presidencial, Gabriel Quadri es, genuinamente, una persona muy distante del perfil del político profesional. Después del debate, muchos le conceden a él y a quien lo promovió, Luis Castro, dirigente del Panal, habilidades y aciertos ignorados en lo que va de campaña.
En términos de preferencias, Quadri es el beneficiario del primer debate, se ha incrementado a cinco puntos porcentuales, que de materializarse se volvería el candidato presidencial más exitoso postulado por un partido pequeño. Las adhesiones son auténticas y provienen de la amplia masa de indecisos o de personas que quieren una opción distinta a las existentes. Falta todavía un segundo debate, para desgracia de quienes les urge un giro profundo de las campañas, esto es, López Obrador y Josefina Vázquez Mota.
Lo más trascendente del crecimiento de Gabriel Quadri es que achica la bolsa de los electores que no responden a las encuestas sobre su preferencia. Existe la infundada idea de que ese 20% o 25% no va a votar o si lo hace votaría igual que los que sí manifiestan preferencia. De ese conjunto, en realidad los indecisos no son más de 7% y son muchos quienes sí van a votar y ya tienen preferencia o que, al menos, ya saben por quién no van a votar.
Este es el efecto más importante del debate. Al disminuir la no respuesta o los indecisos y mantenerse la amplia diferencia en intención de voto entre Enrique Peña Nieto y sus adversarios Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador, el efecto Quadri abona al perfil del resultado de la elección presidencial que se ha ido prefigurando prácticamente desde el inicio.
Las intenciones de voto no son homogéneas. Cada candidato tiene una proporción de electores definidos y otra de blandos, incluso dispuestos a migrar de preferencia. Para el PRI el mejor escenario es el que actualmente ocurre: dos adversarios en cerrada competencia, muy distantes de Peña Nieto en términos de intención de voto. Día que pasa se van consolidando las preferencias y de continuar la misma circunstancia no habrá voto útil, ya que no quedaría claro qué candidato se ha quedado rezagado en el tercer lugar.
La incursión de Gabriel Quadri convalida al sistema plural de partidos y la necesidad de que las opciones políticas no se reduzcan a un perfil tradicional de candidatos. Es útil que haya opciones que tengan el valor para decir que es una tontería la disminución de los precios de las gasolinas, como lo prometió López Obrador, o que llame la atención a los electores sobre el oportunismo de los políticos y su ambiguo compromiso con el país y la unidad de todos los mexicanos.
Quadri, a lo largo de su campaña continuará padeciendo el desdén y la reserva de muchos comentaristas y observadores. No aceptarán su autenticidad y su seriedad profesional, es propio de quienes viven en el confort de lo políticamente correcto. Por lo pronto, Quadri tiene adhesiones cercanas a dos millones y medio de votos, cifra nada desdeñable para él y para el partido que lo postuló.
Twitter: @berrueto









