Hay de debates a debates y de democracias a democracias
Los lectores toman la palabra
La democracia en México está, como sus partidos políticos, en proceso de desarrollo, no es una democracia madura, consolidada, es aún una fábula. La francesa, es una democracia madura, consolidada. Los invito a hacer un análisis comparativo de ambas democracias y sus respectivos partidos. Lo vamos a hacer de forma sencilla, sin términos que los aburra o no entiendan.
En Francia se realizó el debate entre Sarkozy de derecha y Hollande de izquierda. En Francia, los partidos y sus candidatos tienen una ideología claramente definida, se gobierna de acuerdo a sus principios. En México, los partidos dicen que tienen una ideología de acuerdo a sus estatutos, pero en la práctica, en el ejercicio de gobierno, no se distingue uno del otro, son enteramente iguales.
Sarkozy y Hollande debatieron en serio, casi sin papeles, mirándose a los ojos, las interrupciones fueron constantes en casi tres horas de debate ininterrumpido. Ninguno se dirigió a los moderadores o a la cámara, el pleito era entre ellos. Sus datos y argumentos eran sencillos y claros, su conocimiento sobre los problemas cotidianos de los franceses es sorprendente.
En México los debates son una farsa, con exposiciones de tres minutos pretenden “demostrar” su conocimiento sobre temas que afectan a sus ciudadanos. Su formato no permite el verdadero debate, tienen la piel tan delicada que no están permitidas las expresiones y las formas del debate francés.
Si debatieran libremente tres horas, en verdad sabríamos quién sí está preparado y quién es un farsante. Es tan falso el debate entre los candidatos en México, como tan falsa es su ideología.
En México, salvo López Obrador, el resto de candidatos, no tienen una plataforma ideológica definida. En lo personal, no comparto su ideología, jamás votaré por él, pero le reconozco. Si eso es a nivel nacional, aterrizado al municipio es lo mismo. El PRI está con la piel sensible, el PAN con amnesia, Nueva Alianza buscando reflectores, López Obrador sin quien pelear.
En Sayula hemos tenido una alternancia facticia, hemos sido gobernados por cuatro partidos distintos, sin embargo, salvo los hechos de corrupción, la diferencia entre ellos es nula. No se gobierna por ideología, se gobierna por intereses personales.
Qué bonita democracia de mentiritas tenemos.
Federico González Alfaro








