La derrota: Josefina, Morelos y Jalisco
Nada PersonalPablo Ruiz Meza
En el panismo poblano reina el desánimo porque la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota no corresponde a la de un partido en el gobierno.
El efecto negativo, advierten, llegará a los estados de Jalisco y Morelos donde se perderán las plazas, excepto Guanajuato, correspondientes a los comicios concurrentes. Del gobierno del Distrito Federal, ni “pío”.
En Puebla sigue sin aparecer con vigor y fuerza la imagen de Vázquez Mota y sólo unos cuantos candidatos, de “Para seguir Transformando Puebla”, tienen todo el respaldo económico.
Una derrota en los cuatro distritos electorales de la ciudad capital y los principales del interior del estado, de los 16, calificaría la aceptación al giro de la campaña electoral, colgada de los logros del gobierno de la alternancia.
A diferencia de otras elecciones federales, presidenciales y legislativas de 2006, por ejemplo, los candidatos panistas enfrentan la peor sequía financiera y material para hacer proselitismo.
Uno de los candidatos albiazules comentó, con cierta angustia, la aportación institucional del partido de escasos 200 mil pesos y un kit de propaganda con 100 piezas de playeras, gorras y otros promocionales.
La capacidad financiera y material entre los 16 candidatos de Acción Nacional a diputados y de las dos fórmulas al Senado, son de verdadero contraste.
Militantes del Partido Acción Nacional tiene la percepción de que la apuesta por hacer ganar a Javier Lozano Alarcón se apoya en la estrategia obcecada de impedir el triunfo de la priista Blanca Alcalá Ruiz.
A la expresidenta municipal no la quieren como ganadora de la elección al Senado porque se convierte en un dolor de cabeza para la sucesión gubernamental.
Otros panistas más ven con recelo la apuesta de hacer ganar a candidatos en varios distritos porque les ofrecido las presidencias municipales para el periodo excepcional de 4 años 8 meses: Vázquez, Garcilazo, Lorenzini, Inés, Amador, entre otros; falta que la base albiazul los deje pasar.








