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¿Quién necesita debates?

El perro negroAlejandro Evaristo

La confrontación de ideas es un ejercicio que, como he señalado en ocasiones anteriores, debería ser obligado para quienes aspiran a ocupar un cargo de elección popular a nivel municipal, estatal y, con mayor razón, federal.

En nuestra entidad, cualquier oportunidad de analizar y diferenciar las propuestas entre los aspirantes a ocupar un sitio en el Senado de la República topó con pared gracias al Revolucionario Institucional, según lo señalado por el abanderado perredista Isidro Pedraza Chávez, quien “no insistirá más en la organización de un debate, debido a que los priistas se han negado a contestar con una propuesta concreta y oficial ante el Instituto Federal Electoral (IFE)”, de acuerdo a la información publicada en MILENIO el 1 de mayo.

El perredista, dice la nota de mi compañero Misael Zavala, organizará foros ciudadanos para enfrentar los cuestionamientos directos de la población y plantear las propuestas que ofrezcan: “creo que cuando hemos hablado de debatir con los candidatos al Senado han dicho que sí, que no hay problema, que están preparados; pero, como dicen cuando íbamos a la escuela, nos vemos a la salida, pero yo los he estado esperando a la salida y no salen”.

Omar Fayad, desde la trinchera tricolor, y Xóchitl Gálvez, desde el espacio panista, se lanzaron retos para sostener un encuentro público. Los azules, al igual que los amarillos y hasta los que representan los intereses de “la maestra”, los panalistas, han hecho sus respectivas propuestas al IFE para poder aterrizar la intentona, desafortunadamente, las huestes del PRI no se han atrevido a decir “esta boca es mía”.

En el campo de los aspirantes hidalguenses al Congreso federal, pues ni qué decir.

¿Cobardía, estrategia o miedo? Sólo los priistas saben a qué están jugando y apuestan todo su capital a sonrisas, saludos, fotos y promesas firmadas que legalmente nadie puede obligarles a cumplir, aunque innegablemente su gran ventaja es el contar con rostros ampliamente vistos en todos lados, lo cual no es necesariamente sinónimo de un buen desempeño. Parecen olvidar que las cosas han cambiado y no hay las mismas condiciones de hace 10, 15 o 20 años.

Seguridad, educación, empleo, vivienda, salud y alimentación son los rubros de mayor demanda y menor atención, pese a lo que digan los informes oficiales y las grandes bocas. De ahí la importancia de conocer qué proponen ellos, los supuestos “mejores” candidatos y aspirantes de cada partido, para solucionar esas necesidades.

Siguen apostando a jugar con el hambre, la ignorancia y el conformismo de la gente creyendo que con una gorra, una torta, un paraguas, una despensa o un bulto de cemento han asegurado el sufragio a favor.

Ojalá no se equivoquen.

El rechazo y exigencias de una sociedad hambrienta y empobrecida puede ser bastante costoso para todos...

@aldoalejandro