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¿Pesa realmente el Nou Camp?

Futbol con cabezaHéctor Giménez

Les contaré de mi propia experiencia, me tocó jugar varias veces en el Estadio León contra la Fiera y también en un torneo defendiendo la divisa verdiblanca.

Primero les hablaré de cómo pesa jugar contra el León, cada vez que me tocó pisar esta ciudad y sobre todo el césped del tres veces mundialista se siente o admira como se respira futbol, se ama a su equipo.

Se percibe un sentido de propiedad pocas veces visto para con algún equipo.

Y les digo que SI pesa. Viniendo a jugar contra el León, estando en Dorados de Sinaloa, me tocó sentir cómo la gente te presiona ya sea con insultos, aventando cosas (ya no lo hagan) y alentando de manera ensordecedora.

Eso se siente, se absorbe y hay jugadores que se paralizan y no pueden superar esos primeros minutos de nerviosismo, de temor.

Es aquí donde puede haber una contradicción.

Al haber vestido esta GLORIOSA CAMISETA se palpa desde dentro qué es el LEÓN, y se entiende que es un equipo con una tradición enorme y que no tiene comparación.

Y menos se explica cómo en el mundo del futbol actual, y que después de tantos años en la Liga de Ascenso, sigue llenando este estadio.

No hay manera de que se te olvide: su afición te lo demuestra cada día en la calle, en el supermercado, en un crucero; en todos lados donde la gente te reconozca te harán entender que quieren que el León regrese a la Primera División sea como sea.

Y tal vez esa euforia desmedida haga, cuando las cosas no se dan y pasan los minutos y ven que otro año se quedarán en liga de ascenso, que dejen de apoyar y empiezan a ponerse molestos y a insultar a sus propios jugadores, sin tal vez darse cuenta que esto juega en contra y que lo único que hacen es presionar al plantel.

La pregunta es, luego de tantos ejemplos, ¿Habrá entendido la afición del León el poder que tiene y cómo usarlo?, ¿Están preparados los jugadores para entender y canalizar sus juegos como local?

Indudablemente pisar ese campo de juego es retar a la fuerza mental.