La enfermedad del poder
Ciencia y PolíticaLuis Eugenio Todd
“Maquiavelo debió haber sido
médico y no jurista”.
En nuestro bello México existe una época ligada al poder político y, por supuesto, al poder económico, factores ambos a veces inmorales, pues como dijo Tolstoi: el dinero es la fuente de todos los males, y como dijo Julio César: la política sin moral se convierte en una enfermedad.
Actualmente, hay candidatos soñadores que dicen que van a terminar con el SNTE, como AMLO, y no se dan cuenta de que el mismo sistema creó el corporativismo y que el problema no es el sindicato de maestros, sino la educación hecha sindicato. El mismo candidato tiene soñadores a su diestra, como Ramón de la Fuente, pero no tiene políticos a su siniestra, como Porfirio Muñoz Ledo, o al menos no le hace caso y como yo pienso que es un ignorante del Derecho de Estado, no habrá la simbiosis para lograr hacer de la educación la alta prioridad.
La licenciada Josefina Vázquez Mota tiene sueños de grandeza y cree que con la moral única, que según Maquiavelo está por debajo de los Derechos del Estado, va a lograr resolver la problemática nacional basada en la mística y no en la realidad. Un lector me criticó acremente y le acepto con humildad su crítica, porque él me señaló que el candidato del PRI no tiene suficientes conocimientos para solucionar la problemática nacional, como si el saber teórico pudiera resolver el hacer practico de una patología, que es la enfermedad del poder, en la cual se conjugan síntomas que van generando padecimientos crónicos, ambiciones desmedidas y ahora peor, ligazón entre el poder político y el poder económico, factores ambos terriblemente morbosos, porque el que vive para ganar dinero o para tener poder, se aleja del marco ético del comportamiento, que es la única solución.
Sigo reiterando en la combinación entre idealismo y praxis, y espero que encontremos en este nuevo México, sacudirnos la problemática mundial y entrar al juicio moral, ese que describe con brillantez el Dalai Lama.









