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La familia y las próximas elecciones

Género en su tinta

Soy parte de una familia cuyo modelo de convivencia aún no es del todo aceptado por la fe que profeso, pero que es reconocido por estudiosos de la sociología, la antropología y psicología; y que además en la realidad prolifera a paso constante y firme.
Las familias mono nucleares o mono parental son un reto para las políticas públicas y para los estudiosos de las ciencias sociales. La realidad de violencia en nuestro país ha querido ser cuadrado en el contexto de las miles de mujeres que han salido a trabajar para sostener económicamente el hogar. Lamentablemente, algunos casos de peso social o mediático han abonado a la idea de que si las familias fueran biparentales, el tejido social no se hubiera deshilado y la violencia alcanzado los niveles sádicos y obscenos que vemos día a día.
La violencia en México, un tipo particular de violencia, es multifactorial, por lo que es injusto adjudicar toda la responsabilidad a la mujer. Si esta relación familiar está mutando, no se debe al caso de las mujeres, la responsabilidad es de ambos géneros y las circunstancias tecnológicas, ideológicas, mediáticas tienen mucho que ver. Que cambien las familias también es producto de la globalización. De hecho, en las miles de familias tradicionales ya no alcanza el dinero que lleva el padre. Hoy padres, madres e hijos sostienen el gasto familiar. En todo caso, gracias a los movimientos en pro de los derechos de las mujeres, las amas de casa han encontrado la libertad de realizarse como lo que son: mujeres, con expectativas, con sueños, con ideales.
El tiempo en el que la mujer soportaba a un hombre, muchas veces alcohólico, violento, mujeriego; y aceptarlo por “ser la cruz que cada una tiene que cargar” debe terminar.
Es tiempo de elecciones y las campañas presidenciales están en primera plana. Es necesario revisar las propuestas en el ámbito de la familia, porque sea cual sea el modelo, se le debe proteger y las políticas públicas deben ser orientadas a esta labor. No permitamos que las ideas y las iniciativas sociales se pierdan en las agendas de golpes sucios y mediáticos de los candidatos. Hay que crecer juntos y votar a consciencia para el futuro de todos.

María Vaquera

gvaquerav@hotmail.com