"¡Si nos dejan!:" nuevos caminos de teatro mexicano
Tras bambalinasHugo Hernández
Hace poco más de una década se estrenó en Londres un musical que daría un giro muy importante a la historia de este género. Mamma mia!, obra construida a partir de las canciones del grupo ABBA; y tal fue el impacto, que en sólo 10 años es ya en una las más vistas en todo el mundo.
Mamma mia! abrió una veta que ha dado muchos frutos: algunos estupendos, otros no tanto, y algunos de plano fallidos. Hay quienes han creído que la fórmula, por llamarle de algún modo, es sencilla: tomas una serie de canciones conocidas, las enhebras con dos o tres diálogos o chistes ingeniosos y ya. Sin embargo, para nada es así.
Entre quienes han entendido bien el concepto, y han tenido el talento para aprovecharlo, destaca José Manuel López Velarde, autor y director que con Mentiras hizo voltear todos los reflectores hacia él; y que ahora con ¡Si nos dejan! da un paso significativo en los terrenos del teatro musical mexicano.
Cobijado por la compañía productora que encabezan Morris Gilbert y Federico González Compeán, y un equipo creativo de primera (Jorge Ballina, Xóchitl González, Mario Marín, entre otros), López Velarde mantiene con ¡Si nos dejan! la premisa de este subgénero, en el que las canciones se usan como diálogos y hacen avanzar la trama; pero además hay una propuesta temática y estética que refresca dicha fórmula.
Si bien ¡Si nos dejan! es un homenaje al cine mexicano de la época de oro y a la canción ranchera, la puesta en escena es un abanico de las infinitas posibilidades estéticas que tiene el lenguaje teatral en la actualidad.
Hemos visto teatro dentro del cine, aquí tenemos al cine dentro del teatro, e incluso más allá, ya que cada espectador puede interpretarlo y vivirlo desde su punto de vista: el que quiera cantar, cantará; el que quiera identificar estereotipos del cine, podrá hacerlo; quien desee darle una mirada postmoderna, tendrá tela de donde cortar.








