Edición:

Dime con quién andas...

Tecno empresaHugo González

No puede ser, por qué cuando quiero hablar de cosas realmente trascendentes como el impasse que hay con el Convenio Marco de Interconexión me entero de estas cosas. Justo cuando creo que la administración de la Cofetel es cristalina e inmaculada siempre sale un pinche dato que me tumba mis esfuerzos por mejorar la percepción del equipo administrativo que comanda Mony de Swaan (¡Hola, Mony!).

Resulta que la tarde del miércoles agentes de la Procuraduría General de República (PGR) detuvieron a Octavio Salazar Guzmán, director general adjunto de Administración de la Cofetel, y aunque todavía desconozco el motivo real de la detención, al parecer se trata de una secuela de las investigaciones que ya se le hicieron desde hace unos años cuando fue administrador de la Aduana de Mazatlán.

Eso no es lo malo, lo peor es que puedo confirmar que muchos funcionarios públicos no entienden o se hacen de la vista gorda y se atreven a nombrar a personajes como Salazar Guzmán, quien ya tenía en su historial tres sanciones por parte la Secretaría de la Función Pública por negligencia administrativa y violación a las leyes y normatividad presupuestal.

Así lo reveló mi compañero de generación Miguel Ángel Ceballos (¡Hola, Miguel!) en una nota publicada por El Universal en 2008 cuando Salazar, entonces director de Administración del Conaculta (ojo, en los tiempos del renunciado Sergio Vela) fue señalado por tener un comportamiento “irregular” y que se sumaba a las sanciones que ya tenían registro en el Sistema de Registro de Servidores Públicos Sancionados.

Pero el problema no es de Salazar sino de quien lo hizo compadre, porque aun cuando ya se sabía que fue castigado en enero de 2002 por la “violación a las leyes y normatividad presupuestal”, en la Aduana de Mazatlán y que en febrero de 2005 y julio de 2006 la Sagarpa lo sancionó con una amonestación pública y una suspensión por “negligencia administrativa”, es asombroso saber que la actual coordinadora general de Administración de Cofetel, Carmen Quintanilla (quien coincidió con Salazar en Conaculta), haya dado su visto bueno para darle el nombramiento sin concursar la plaza como lo dicta la Ley de Servicio Profesional de Carrera.

Sé que Mony nuevamente me denostará (por Twitter) y hará uso de su enorme experiencia en medios para señalar mi “pobre periodismo”, sin embargo yo digo: la insidia no es mía, es de la realidad.

Twitter: @hugogonzalez1