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Fórmula uno

Juan Pablo Ramírez*

Estamos en China, la tercera carrera del calendario 2012 de la F1. En Caterham no tuvimos el comienzo esperado. Si resumimos las dos primeras carreras, falta trabajo por hacer. A lo largo de la temporada iremos introduciendo mejoras al coche: en China, traeremos un paquete nuevo en la aerodinámica.

En Australia fue frustrante ver los problemas de confiabilidad. La brecha con el grupo principal sigue ahí, esto no va a cambiar rápidamente. Malasia fue en un circuito más al estilo de la Fórmula Uno, con configuración de mediana y baja velocidad, fue un poco más difícil. La historia con Heikki Kovalainen fue el uso de los neumáticos, creo que durante el fin de semana fue algo que muchos pilotos comentaron y que la carrera fue algo clave. Hubo quienes batallaron con los neumáticos como fue nuestro caso.

Los neumáticos Pirelli han cambiado. Durante las pruebas de invierno el comportamiento era normal. La dureza entre la gama se cerró y casi todos tenían un desempeño similar. En Malasia nos encontramos con una variable que no habíamos esperado, un comportamiento muy diferente entre los neumáticos y las condiciones del circuito, así como climáticas. De repente se volvió complicado e impredecible.

China será otro reto en este aspecto porque a pesar de que es un circuito que tiene secciones de muy alta velocidad, el asfalto es muy liso, lo cual representa una prueba para mantener las gomas en temperatura. Además, enfrentamos condiciones de 20 grados o menos y como existe posibilidad de lluvia, dificultará el manejo.

Respecto a lo que hizo Sergio Pérez en Malasia al conseguir al segundo sitio nos permitió conocer de lo que es capaz. No tengo el conocimiento interno de lo que sucedió en la carrera pasada, esa es información de su equipo. Lo que yo puedo ver y estando ahí fue que tuvieron una decisión acertada en la estrategia al parar inmediatamente por neumáticos de mojado, cuando casi todos empezaron con neumáticos intermedios, fue una decisión arriesgada, pero con un riesgo limitado. Eso lo promovió al tercero.

La gran incógnita es qué sucedió con Red Bull y McLaren. Ambos tiene pilotos experimentados en condiciones adversas. Checo entendió muy bien cómo trabajan los neumáticos en todas las condiciones. En Melbourne arrancó casi último último e iba a terminar sexto, si no fuera por el accidente de Maldonado que causó un poco de caos y que dos coches lo pasaran. Ahí paró una vez. Eso habla de una superioridad que tiene en cuanto al manejo de los neumáticos, también tiene el talento y la velocidad.

*Ingeniero mexicano del equipo Caterham