Los nervios del gobierno
AntenaJavier Orozco Gómez
Nos encontramos a ocho meses de que termine esta administración pública, y los nervios se han apoderado del gobierno; su sistema central comienza a esparcir disimulos, entrampa y engaña a la industria de la radiodifusión.
En 90 años que lleva de existir la radio y 70 la televisión en México, nunca se ha visto involucrada en un ámbito de incertidumbre y un juego de “doble cara” por parte del gobierno federal, como hoy en día. Podrán decir y replicar las autoridades gubernamentales que es mentira, es más, dirán que existieron épocas siniestras en el pasado.
Pero en semanas recientes tres hechos marcan lo señalado. De inicio anunciar que para 2015 será el apagón analógico y que se iniciará por Tijuana, es un artificio, el propio Presidente Felipe Calderón se quejó abruptamente que el Congreso le impide regalar televisores o decodificadores. Y por cierto, no se les olvide que acabando la elección federal estaremos en vísperas de las elecciones locales en Baja California.
Por otra parte, entrampa, el hecho de que el IFE a través de su Comité de Quejas mandó bajar el promocional gubernamental “Testigo Nal. Gob. Federal Becas”, por la simple razón que en el spot de referencia se promueven logros y programas del gobierno federal, además, que hace alusión al slogan “vivir mejor”.
¿Qué curioso esta semana veremos un nuevo promocional de la candidata del PAN, con el tema becas?.
Esta situación va contra la imparcialidad y la equidad que debe regir todo proceso comicial, sin lugar a dudas como es su costumbre Segob saldrá a lavarse las manos, por medio de Álvaro Lozano, que de éstas ya ha hecho varias.
Y si de engaños se trata, Mony de Swaan no se queda atrás, hace poco más de tres años se expidió el Acuerdo de Cambios de Frecuencias de AM a FM, a la fecha declara que fue todo un éxito, pero miente ya que hay 164 concesionarios que no han podido realizar su cambio, básicamente por falta de disponibilidad de la autoridad.
Si realmente el gobierno tuviera vocación de servicio, haría las cosas bien y no metería en problemas a la radio y tv mexicana. Pero por lo visto los nervios por retener el poder afloran.









