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Dejan dos cabezas en atrio de una iglesia en Guerrero

Personal del Ejército mexicano repele una agresión en Vallecillo, Nuevo León, cuyo saldo fue de tres presuntos sicarios abatidos.

Autoridades de Guerrero hallaron la noche del Sábado de Gloria dos cuerpos decapitados en una camioneta estacionada en el atrio de la iglesia de La Poza, en Acapulco.

Elementos de la Policía Federal que estuvieron en el lugar señalaron que se trata de una camioneta CRV Honda gris, con placas HFM-7737 de Guerrero. En el vehículo había una hielera con las dos cabezas humanas.

En el parte policiado se informa que en la calle Cerrada de la Iglesia, en el atrio del templo católico, estaba estacionada la camioneta con los restos humanos, además de un mensaje.

La misa que estaba programada para las 22:30 de ese día fue suspendida. Cerca de las 11 de la noche una grúa retiró la unidad con los restos humanos. La zona fue acordonada por elementos del Ejército mexicano y de la policía estatal.

En otros hechos violentos, un sargento primero que viajaba acompañado de su esposa en un camión de pasajeros fue ultimado de tres disparos de arma de grueso calibre por un sujeto desconocido. Los hechos ocurrieron a las 11:49 sobre la avenida Constituyentes.

El soldado fue identificado como Marcos Arias, de 38 años, adscrito al hospital Militar de Acapulco. De acuerdo con el parte del Ministerio Público, recibió impactos en cara, cuello y abdomen.

Tiroteo en NL

En Nuevo León elementos del Ejército se enfrentaron a balazos con civiles armados, tres de los cuales resultaron muertos. Los hechos ocurrieron en el municipio de Vallecillo, 125 kilómetros al norte de la capital del estado.

Reportes policiales indican que en un patrullaje de rutina efectivos militares detectaron una camioneta Dodge Ram, placas RF2732, en la cual viajaban los sujetos, quienes al ver a los soldados empezaron a dispararles.

Los militares repelieron la agresión cerca del rancho San Pablo. Tras el tiroteo se trasladaron a ese lugar peritos de la procuraduría estatal para levantar los tres cadáveres.

Javier Trujillo/Guerrero