Ya sé quien me gusta para campeón
A balón paradoRafael Ocampo
Si uno se atiene a lo que se pudo ver el pasado fin de semana, sólo habría un equipo con merecimientos para hacerse con el título del futbol mexicano en mayo próximo. Y ese no es otro que los Rayados del Monterrey que tan bien dirige Víctor Manuel Vucetich.
Que agradable es ver en estos tiempos de futbol cauteloso a un equipo con tantas opciones en el ataque, tantas como las determina el talento de jugadores como Humberto Suazo, César Delgado, Ángel Reyna y Aldo de Nigris. El sábado por la noche estos cuatro y sus compañeros dieron un verdadero baile, como lo tituló La Afición, a los Tigres comandados por Ricardo Ferretti.
Los Rayados, que durante un buen rato hace ya algunas semanas parecían condenados al destanteo que provocó el que su máxima figura (Suazo, que no quede duda), no quería continuar con el equipo, cada día juegan mejor. Me asombró, pese a que llevamos ya varias temporadas observando las cualidades de este plantel, el control de pelota que tuvieron y la forma en la que terminaron desalentando a los Tigres. Hicieron ver al campeón, al rey del equilibrio, como un equipo vulgar.
Antes de que llegue la definición de este torneo de Liga, los regiomontanos tendrán una gran prueba. Jugarán la final de la Concachampions, a dos partidos que los llevarán a cerrar de visitantes, contra el Santos Laguna, quien ahora mismo es el equipo que más puntos acumula.
Me daría mucho gusto que un club que ha invertido con inteligencia, que una directiva que ha sabido sostener a un entrenador astuto y respetuoso se coronara nuevamente. Vucetich ha demostrado su capacidad para saber jugar de acuerdo a las mejores virtudes de sus jugadores. Es un tipo sencillo que no inventa desde la soberbia, sino que crea a partir de la simpleza y de la lógica. Esto no es frecuente verlo, así que hay que apreciarlo y reconocerlo.
twitter@rocampo








