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Apan festeja al maguey y cebada con exposiciones

El programa de la feria del maguey y la cebada incluye también la degustación y venta de aguamiel, pulque, alimentos, mezcal, garambullo, ropa y artesanías de fibra de maguey.

Durante toda la semana se llevaron a cabo diversas actividades culturales con motivo de la realización de una de las ferias más representativas de la entidad, la del maguey y la cebada que se realiza en Apan. Ahí se exponen diversas muestras de artículos de fibra de maguey, expendios de pulque y algunos alimentos y bebidas elaborados a base de cebada.

Así, del 31 de marzo al 8 de abril se programaron diversas actividades que incluyeron la degustación de platillos elaborados con estos dos productos que tienen tanta relevancia en la cultura hidalguense, fundamentalmente el maguey, presente desde la cocina prehispánica.

Entre los alimentos que se expusieron estuvieron las costillas en adobo con aguamiel, salpicón de vegetales al ajo con tequila y destilados de agave. En este evento también se realizaron talleres, charlas mayegueras, danzas rituales, eventos de música en vivo, obras plásticas, gráficas, exposiciones fotográficas y hasta una corrida de toros en pleno Viernes Santo.

El programa incluyó también la degustación y venta de aguamiel, pulque, mezcal, garambullo, ropa y artesanías de fibra de maguey.

El municipio ofreció a sus visitantes, lo atractivo de sus lugares emblemáticos, como la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y la Asunción de María, edificada en 1570; la Plaza de Toros Paco Ortiz, el Museo del Ferrocarril, así como sus haciendas, pues por lo mismo de la explotación que se hizo del maguey, ahí se construyeron diversas haciendas pulqueras que distribuían su producto a nivel nacional.

Las actividades estuvieron complementadas con exposiciones de primer nivel y de interés familiar como los pabellones agropecuario, artesanal y gastronómico, mientras que en el Teatro del pueblo se presentó Sergio Corona, la Sonora Dinamita, Bayos del Norte, Salón Victoria, Askis, Rayito Colombiano y el espectáculo oaxaqueño de la Guelaguetza.

Esta es una manera de honrar al maguey y la cebada que por decenas de años mantuvieron a centenares de familias del Altiplano hidalguense, quienes aprovechaban las bondades de su suelo, que era cercado por plantas y plantas de maguey y aún lo es de cebada.

El uso del maguey se remonta a la época prehispánica cuando los pueblos indígenas encontraron en esta planta una fuente abastecedora de materia prima para elaborar cientos de productos.

De las pencas obtenían hilos para tejer costales, tapetes, morrales, ceñidores, redes de pesca y cordeles; las pencas enteras se usaban para techar las casas a modo de tejado, los quiotes secos (tallo floral que alcanza más de tres metros) servían como vigas y como cercas de terrenos y más.

Mientras, la cebada es considerada como el grano cultivado con mayor antigüedad en la historia del hombre, se han encontrado vestigios de su cultivo que datan desde hace 5 a 10 mil años en las culturas, Babilónicas, Egipcia y China, así como en la Edad de Piedra en las inmediaciones del Lago Suizo.

Museo del maguey en Tepeapulco

► Cada vez avanza más el proyecto del Museo del Maguey y el Pulque en Tepeapulco. Tras la adquisición de la Hacienda donde serán expuestos los elementos por parte del municipio, ya se preparan los primeros materiales que serán presentados al público del todo el país y del extranjero.

El cronista municipal, Miguel Ángel Monroy, destacó que la idea de este museo fue del antropólogo social Martín Gómez-Ullate García de León, quien es catedrático de la UAEH. El pensó en un museo nacional donde se mostrará al maguey en todas sus formas y al pulque, una bebida prehispánica que sobrevivió a la Conquista y que se convirtió en una bebida muy recurrente en la Revolución Mexicana.

“En el museo tendrán que estar presentes los utensilios que se usaban para la producción del pulque, desde las tinas, acocotes, castañas, barriles, estos objetos que nos pueden dar idea de la importancia y de todo lo que era necesario para poder producir un buen pulque”, narró.

Ahí, habrá fotografías de los tinacales, tlachiqueros, de los mismos hacendados que se dedicaban a la producción del pulque y que estaban organizados, por lo que actualmente están en la recolección de estos elementos para poder mostrarlos.

Edith Castillo/Pachuca