Edición:

Escenifican en calles de la ciudad la Pasión de Cristo

Las ceremonias fueron organizadas en algunas de las iglesias más representativas, como la Basílica de Guadalupe y la Catedral.

Con gran fe y devoción, fieles católicos presenciaron la representación del Vía Crucis de Jesús de Nazareth que por separado organizaron varias iglesias del área metropolitana de Monterrey.

En la colonia Independencia, cientos de familias se aglomeraron en la Basílica de Guadalupe, para presenciar la escenificación.

La representación de la Pasión y muerte de Cristo comenzó con la dramatización de cuando Jesús, representado por Francisco Javier Rosas Vargas, fue llevado ante el procurador de la provincia romana.

Luego de caminar por las calles Jalisco, Nueva Independencia, Zacatecas y Libertad, el conjunto de personas volvió a la Basílica de Guadalupe una hora después, donde se recreó la muerte de Jesús.

Otro acto, esta vez en el Parque Fundidora, fue el que organizó la Parroquia de Nuestra Señora de Santa Lucía.

El evento inició a las 11:00, justo a la altura del horno 3.

Con las huellas del maltrato y con visibles muestras de cansancio, el actor Víctor Mexicano recorrió las calles empinadas.

Otro evento fue el que organizó la iglesia Santa María Goretti, ubicada en la colonia Garza Nieto.

Fue a las 8:00 cuando decenas de personas se dieron cita en la calle Martín De Zavala y Luis Mora en la mencionada colonia, donde realizaron el juicio de Poncio Pilato, para después iniciar con el recorrido entre las calles de la colonia Garza Nieto, Bella Vista y la colonia Industrial.

La Arquidiócesis de Monterrey realizó una ceremonia en la Catedral Metropolitana, a donde acudieron más de 200 personas.

A las 10:00, sacerdotes y feligreses se reunieron en la plaza Zaragoza de Monterrey.

A diferencia de otras comunidades católicas donde recorren largas distancias para recrear la Pasión de Cristo, las 14 estaciones de este viacrucis se colocaron en un mismo sitio, a unos tres metros de distancia.

Esto debido a que la intención no es revivir el dolor, sino hacer conciencia del acto que Jesús hizo por amor a sus hermanos, explicó uno de los organizadores.

Néstor Hernández, Lorenzo Encinas, Zyntia Vanegas y Sandra González/Monterrey