Imponen 10 cadenas perpetuas a "El Diego" en Estados Unidos
José Antonio Acosta Hernández fue detenido en julio de 2011.
José Antonio Acosta Hernández, El Diego, líder de la organización de sicarios La Línea, brazo armado del cártel de Juárez, fue sentenciado por la Corte del Distrito Oeste de Texas a 10 cadenas perpetuas y una condena de 20 años en una prisión federal, tras declararse culpable de narcotráfico, asociación delictuosa, lavado de dinero, homicidio y tenencia de armas, informó el Departamento de Justicia de EU.
Según sus propias declaraciones, este sujeto, extraditado por México el 16 de marzo pasado, ordenó al menos mil 500 ejecuciones, entre ellas la de la funcionaria consular estadunidense en Ciudad Juárez, Leslie Enriquez, su esposo Arthur H. Redelf y Jorge Salcido Ceniceros, marido de otra empleada consular.
De acuerdo con las investigaciones, el triple crimen perpetrado el 13 de marzo de 2010, que recibió la condena del presidente estadunidense Barack Obama, se realizó luego de que El Diego recibiera informes falsos de una supuesta relación entre Enriquez y miembros del cártel de Sinaloa, que dirige Joaquín El Chapo Guzmán.
Acosta Hernández, también conocido como El Dientón y Blablazo, ordenó la masacre de Villas de Salvarcar en Ciudad Juárez, donde el 30 de enero de 2010 fueron ejecutados 15 jóvenes confundidos con narcotraficantes rivales.
Este hecho originó un traspié del presidente Felipe Calderón, quien en una primera versión aseguró que las víctimas eran presuntos delincuentes.
La Policía Federal (PF) capturó a El Diego en julio de 2011, a quien se le responsabilizó también del atentado en julio de 2010 con coche bomba contra elementos de la Secretaría de Seguridad Pública federal en Ciudad Juárez, el homicidio de Sandra Ivonne Salas García, subprocuradora de Asuntos Internos de la Procuraduría de Chihuahua, así como el asesinato de 19 adictos en el centro de rehabilitación Fe y Vida.
El líder de sicarios del cártel de Juárez admitió, en una entrevista videograbada por la PF tras su detención, que ordenó la muerte de unas mil 500 personas, entre las que estaban policías de los tres niveles de gobierno, funcionarios, rivales y miembros de su misma organización.
Además de que aceptó que esta organización criminal perpetraba una serie de ataques con “vehículos explosivos” para eliminar a policías federales e inclusive planeaba asesinar a agentes de la DEA.
Ayer se informó que la Corte Oeste de Texas sentenció a El Diego a siete cadenas perpetuas simultáneas, tres cadenas perpetuas consecutivas y a 20 años en una prisión federal.
La PGR confirmó ayer, casi tres semanas después de la extradición de El Diego, las sentencias de por vida difundidas por el Departamento de Justicia estadunidense y señaló que “la información surgida dentro de este caso se ha venido compartiendo (sic) entre autoridades mexicanas y norteamericanas para fortalecer las investigaciones en ambos países”.
“Y, en su caso, identificar y acreditar la comisión de otros delitos y otros probables responsables, como los múltiples homicidios en Villas de Salvarcar, respecto de los cuales el sentenciado aceptó su participación”.
En México el dirigente de sicarios declaró que antes de ser detenido recibía protección de la policía de Ciudad Juárez para realizar sus actividades ilícitas. El gobierno federal ofrecía una recompensa de 15 millones de pesos por datos permitieran su captura, mientras EU lanzó una gratificación de cinco millones de dólares.
Ignacio Alzaga/México








