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Custodia DIF a tres hijos de mujeres vinculadas con sacrificios en Sonora

La Procuraduría de Defensa del Menor y la Familia en Sonora tiene bajo resguardo a tres menores hijos de mujeres presuntamente involucradas en los asesinatos de la banda que adoraba a la Santa Muerte en Nacozari y que los ofrecía en sacrificio, y concedió la custodia legal al DIF estatal.

El titular de la dependencia, Francisco Javier Izaguirre, dijo que se trata de una niña de un año y dos niños, de 2 y 5 años. No precisó los nombres de las madres ni si están directamente involucradas en los tres crímenes.

El pasado 29 de marzo la policía estatal arrestó en Nacozari a siete integrantes de una familia para investigarlos por su presunta responsabilidad en el sacrificio de dos menores de 10 años y una mujer de 55, hechos ocurridos en un lapso de tres años.

Entre los arrestados están Zoila, Francisca y Georgina, de 26, 21 y 20 años, respectivamente, hijas de Silvia Meraz, también detenida, a quien el gobierno atribuye el liderazgo de la secta que operaba en el pueblo minero ubicado a 200 kilómetros de Hermosillo.

Izaguirre dijo que los menores se encuentran en una casa hogar de la capital y que la custodia legal está a cargo de la oficina de Desarrollo Integral de la Familia.

El funcionario no reveló el nombre de los infantes ni la identidad de sus madres.

Dijo que hay otros niños miembros de la familia, pero que hasta ahora los investigadores no han determinado si los padres participaban en la secta.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Ernesto Munro Palacios, confirmó que la cuarta hija de Silvia, Yahaira, de 15 años, está recluida en el Instituto de Tratamiento de Aplicación de Medidas para Menores, donde los psiquiatras y psicólogos realizan los estudios correspondientes.

Yahaira ha dicho a los especialistas que desde muy pequeña participaba en los ritos del culto a la Santa Muerte, “para ella eran normales”, dijo el mando policiaco.

“Ella está tranquilísima”, dijo Munro sobre el estado emocional de la adolescente quien, de acuerdo con el jefe de la policía de Nacozari, Jose Miguel Espinoza, fue quien degolló y apuñaló 30 veces a su sobrino, en julio de 2009. En esa época, Yahaira tenía 13 años.

Felipe Larios/Sonora