“Arenillas” para estos tiempecillos
Marco Provencio
Supe acerca de don Emilio Herrera Muñoz a través de la generosidad de uno de sus hijos, Emilio, quien me abrió las puertas a la gran obra periodística y literaria de quien colaboró largos años con el diario El Siglo de Torreón, además de dedicarse a muchos otros menesteres en la vida.
Desde el primer momento me cautivaron los aforismos de don Emilio, “Arenillas del Nazas…”, descritos por el filósofo Enrique Mesta en el prólogo del libro como… “arenillas no, polvo de oro arrastrado por las turbulentas aguas del padre Nazas… ideas expresadas en pocas palabras —ni una más, ni una menos— dichas con elegancia y muy hondo pensar mundos de pensamiento aprisionados metafóricamente en el universo de granito de polvo que fue montaña...”. Van pues 30 arenillas específicas sobre el poder y la política, alguna de ellas acaso propicia para la reflexión en estos tiempos de campañas y política electoral. (Ver el sitio www.emilio-herrera.munoz.info para conocer algo más de la obra de uno de los muchos secretos literarios bien guardados de este gran país nuestro). Cada quien que se ponga el saco de la que mejor le acomode, y si tiene tiempo de ocio que intente hacer una quiniela para ver cuál retrata mejor a quien…
“No importa cómo nazcan los imperios, su muerte comienza siempre por dentro.”
“Con la masa se puede hacer siempre todo, desde tortillas hasta revoluciones.”
“El que no tiene carácter no es un hombre, y menos un Presidente.”
“Los políticos son los únicos que tienen el hábito de citarse a sí mismos.”
“Los que viven en paz no se dan cuenta del bien que tienen y buscan guerra hasta que la encuentran.”
“No se sabe de ningún caudillo mudo.”
“Parodiando a Churchill se podría decir: nunca tan pocos (cuéntelos usted) hicieron tanto daño a tantos.”
“Se define a la política como arte, como ciencia… y se olvida definirla como lo que es: industria.”
“Dios aprieta pero no ahorca’… para eso creó a los secretarios de Hacienda.”
“Aceptémoslo: tenemos el gobierno que nos merecemos.”
“Al contrario de Sócrates, los mexicanos sí creemos saberlo todo. ¡Y así nos va!”.
“Algo que supera a la realidad y a la fantasía misma son los informes oficiales.”
“El dinero sí da la felicidad: ¡Miren nomás cómo viven los que se llevaron el nuestro!”.
“Como vamos, hasta a los pobres les van a cobrar impuestos, por serlo.”
“Consolémonos: nuestro billón es mucho más dinero que el billón de nuestros primos.”
“En México hay un desperdicio increíble de libertad.”
“Es más fácil dictar leyes que gobernar.”
“Fueron, escucharon, durmieron.”
“Hay ocasiones en que México no sabe qué hacer con su pasado.”
“La fuga de cerebros se dio antes. Hoy los que se están fugando son los políticos.”
“La patria también nos la dan de gratis; costosa la ciudadanía.”
“Los mexicanos no hemos tenido jamás peor enemigo que nosotros mismos.”
“Los que más gritan son los primeros que se rajan.”
“Mientras no se tomen iniciativas por temor a responsabilidades estaremos perdidos.”
“No estaría mal que el gobierno levantara un monumento al Desempleado Desconocido.”
“No tenemos como Calígula un caballo en el Senado, pero tenemos más de un burro.”
“Nuestros políticos no oyen nada, no ven nada, pero ¡ah cómo hablan!”.
“Y cuando, por fin, haya suficiente trabajo en México, la gente que ha estado sin trabajar tanto tiempo y ha sobrevivido, ¿estará dispuesta a trabajar otra vez?”.
“Los candidatos saben la dirección. Lo que olvida el que llega es mantenerse en ella.”
“Lo que nos va quedando son las vacas flacas y los políticos gordos.”









