Malditos programas de revista
El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva
Hoy es uno de los desperdicios más grandes de la nueva Televisa, que lleva meses estancado. Fotos: Especial
Me preocupa mucho el tema de los programas de revista en este país porque, además de que ya tenemos demasiados, hay una insistencia asquerosa en mantenerlos como en 1975.
Esto coincide con ese maldito fenómeno que encontramos en la reprogramación de los talk shows, en el homenaje a Big brother y en la cobertura de la visita del Papa: nuestra televisión nos está invitando a retroceder.
¿Qué necesidad tenemos usted y yo de divertirnos como en los tiempos de El club del hogar cuando nuestra sociedad ha evolucionado tanto desde entonces?
¿Pero sabe qué es lo que más me duele? El tema del talento. Muchas de las personas que conducen nuestros programas de revista son buenas, pero están desperdiciadas, condenadas a decir y a hacer tonterías en producciones larguísimas que no van a ningún lado.
Y estoy hablando de Hoy, Venga la alegría, Nuestro día, Tu casa TV, Mujeres en TVC, Gente regia, Día a día más lo que usted quiera, guste y mande de las televisora que se le pegue la gana.
Esto es como una epidemia nefasta donde se insiste en tratar al público como un puñado de señoras ociosas e ignorantes de hace más de 40 años cuando la mujer estaba condenada a lavar, planchar y cocinar.
En este momento histórico hay gente de todo tipo viendo los programas de revista y cuando hablo de todo tipo, no sólo me refiero a hombres y mujeres sino a personas de todas las edades y condiciones socioeconómicas.
¿Por qué los responsables de estas mamarrachadas no le echan un poco de ganas e invierten en la producción de contenidos?
Tu casa TV (Canal 52MX) es como muchos programas en uno.
Los programas de revista se llaman de revista porque corresponden a un modelo periodístico de propagación de contenidos, como las revistas impresas, como el legendario Hoy mismo.
¿Qué tiene de periodístico hacerse el baboso mientras se adivina alguna palabra con mímica o jugar a la ruleta de la pizza para ver a quién le toca la rebanada con chile?
¿Y qué me dice de las secciones de la mayoría de estas producciones? ¿Quién le dijo a los responsables de estas aberraciones audiovisuales que, a fuerza, lo que tienen que ofrecer es telenovelas, espectáculos, cocina y horóscopos?
Para ver telenovelas, vemos las telenovelas. Para ver espectáculos, vemos los programas de espectáculos. Para aprender a cocinar, ponemos los programas de cocina.
Y para enterarnos de nuestros horóscopos, cada quien consulta el medio de su preferencia.
Volver a ver por la mañana la misma maldita telenovela que vimos el día anterior equivale a estar viendo todo el tiempo lo mismo. Además de que en ninguna telenovela “oficial” pasa algo medianamente interesante.
Volver a ver la misma nota farandulera que ya vimos en los programas especializados, es una estupidez y peor porque, salvo honrosas excepciones, quienes dan esta información nomás opinan por opinar. Dicen barbaridad y media.
Lo de la cocina sí es todavía más delicado porque casi nadie le atina a lo que a usted y a mí nos gustaría ver y porque hay mucho dinero de los anunciantes de por medio.
¿Pero qué me dice de la parte de los horóscopos? Quitando a uno o dos expertos, aquello ya es promoción de la brujería, de la ignorancia y de un montón de cuestiones peligrosísimas que yo no sé por qué las permiten nuestras autoridades.
¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué lo permitimos? ¿Por qué nadie se queja? ¿Por qué lo asumimos como algo normal?
Hoy es uno de los desperdicios más grandes de la nueva Televisa, algo que debería ser enorme pero que lleva meses en un penoso estancamiento.
Venga la alegría (Azteca 13) se mueve mucho, tiene un gran trabajo de producción, pero oscila entre secciones y colaboradores muy buenos y entre secciones y colaboradores que jamás debieron de haber aparecido.
Nuestro día (Cadenatres) es una cosa rarísima donde ni siquiera hay química entre los conductores estelares. Claudia Lizaldi entrega el alma, pero Plutarco Haza está como en otro planeta. Y luego cada colaborador trabaja en su propio tono.
Tu casa TV (Canal 52MX) es como muchos programas en uno e, igual, como muchas secciones en una. De repente hay gente brillante como Guillermo Martínez, haciendo su luchita, pero les acomodan unas compañeras pésimas, que ni para dar réplica funciona, caray.
Mujeres en TVC (TVC) apuesta mucho por los contenidos, pero la miseria brota de la pantalla eliminando cualquier posibilidad de espectáculo. ¡Qué desgracia!
¿Por qué, en lugar de retroceder, no tomamos al toro por los cuernos y hacemos programas de revista a la altura del público y de los recursos del siglo XXI?
¿Por qué, en lugar de hacer el ridículo dejándole todo a un puñado de productores que de lo único que saben es de producción, no ponemos periodistas de verdad al frente de estas emisiones, gente que imprima un tono y un estándar de calidad como debe ser en estos casos? ¿Por qué?








