La más grande aportación periodística de la temporada
El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva
Estamos hablando de un producto del más alto nivel con la voz de los propios protagonistas. Fotos: Archivo
Campañas, campañas, campañas. No sé usted pero, la verdad, yo, hasta ayer por la noche, estaba bastante molesto con el tema de las campañas.
¿Por qué? Porque todo es tan barato, que ofende. Desde Felipe Calderón apareciendo en Tercer grado y adjudicándose hasta las obras del Metro de la Ciudad de México en los cartelones del aeropuerto hasta todos y cada uno de los spots que han salido al aire.
Es tan fácil criticarlos que me siento en programa de espectáculos de los años 90.
Usted agarre el anuncio que quiera, compare al candidato que se le antoje con cualquier situación que suene medianamente chistosa y funciona.
Se convertirá en el rey de la fiesta, en el cañonazo de la opinión pública, en el analista político que México esperaba.
Es una serie documental en capítulos de 60 minutos.
Cero reto intelectual, cero periodismo, cero trabajo de investigación.
Entre atacar y burlarse de los candidatos como muchos comunicadores profesionales lo han estado haciendo en estos días y lo que cualquier persona ha podido escribir en la redes sociales desde la semana pasada, no ha habido mucha diferencia.
¿A dónde se fue la dignidad de la prensa mexicana? ¿A dónde se fue el nivel? ¿En qué momento vamos a encontrar una diferencia?
Por eso la noche del lunes pasado fui el televidente más feliz del universo porque, en medio de todo esto tan obvio, tan grotesco, tan básico, me encontré con la más grande aportación periodística de la temporada electoral: 13 días que cambiaron México.
No, no es un programa de chismes con políticos, una visión chistosa de las campañas, un repaso sensacionalista de las actividades de cada uno de los candidatos o un paquete de entrevistas agresivas.
Es una serie documental, planteada en capítulos de 60 minutos, que narra la historia política de nuestro país desde los años 80 a través de temas como la caída del sistema en 1988.
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Se transmite los lunes a la medianoche por Azteca.
Y cuando le digo serie documental, créame, estamos hablando de un producto del más alto nivel con la voz de los protagonistas de todos y cada uno de los grandes momentos de este período.
Desde el recientemente fallecido Miguel de la Madrid hasta Carlos Salinas de Gortari pasando por quien usted quiera, guste y mande del partido que menos se imagine.
¿Y dónde fue grabado esto? Nada más y nada menos que en locaciones como el Palacio Nacional, bajo la dirección de Jaime Sánchez Susarrey.
Sí, yo sé que 13 días que cambiaron México lleva varias semanas transmitiéndose los lunes, a la medianoche, por Azteca 13.
Pero entre que esta clase de lanzamientos jamás recibe el apoyo publicitario que merece y entre la mala fama de las barras de programación de la televisora del Ajusco, fue hasta este lunes que la descubrí.
Y creo que fue lo mejor porque me sirvió para olvidar las ‘enemil’ mesitas de debate, programas de entrevistas y comentarios fuera de lugar que todos hemos estado padecido alrededor de la fuente política en estos días.
13 días que cambiaron México es un acontecimiento que no le pide nada a las series documentales de History.
Aquí no hay intereses macabros de por medio, manipulación de la información ni entretenimiento disfrazado, hay material para que cualquier ciudadano maduro o recuerde o se entere de los puntos que modificaron nuestra historia en los últimos 30 años.
¿Para qué? Para sensibilizarnos sobre lo privilegiados que somos, para ayudarnos a entender la importancia del proceso electoral por el que estamos pasando y para que podamos elegir mejor.
Y está muy bien producido, y está muy bien escrito y si las condiciones fueran otras, yo le diría que esperara el lanzamiento de esto en DVD porque es material de colección, un gran acierto de ese prodigioso departamento de la televisora de Ricardo Salinas llamado “Barra de opinión”.
Ojalá que algún día le pueda escribir el homenaje en vida que merece “Barra de opinión” porque estos señores, antes que nadie, en la historia de la televisión mexicana, comenzaron a realizar aportaciones.
Y hoy, cuando todo el mundo tiene sus programas de análisis, de circo, maroma y teatro, “Barra de opinión” sigue marcando la pauta no sólo con proyectos como 13 días que cambiaron México sino con la más grande y sofisticada plataforma de contenidos políticos en Internet de nuestro país.
Algunos de esos materiales, como el nuevo Katia 360, como usted sabe, se transmiten en Azteca 13. Otros, están hecho por y para la red.
Pero la combinación de gente, de visiones, de estilos y de temas a través de producciones de todos los tamaños, pero con un nivel de calidad profesional, sí es de admirarse. Ahí está el concierto de voces del que tanto hemos hablado en las últimas décadas. Ahí.
Campañas, campañas, campañas. Yo, hasta el lunes por la noche, estaba bastante molesto con el tema de las campañas.
Gracias, 13 días que cambiaron México, por hacerme la semana. Gracias, “Barra de opinión”, por aportar.









