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“El oscurantismo y su continuación”

VertebralÁngel Carrillo

Hace unos días, el gobernador Jorge Herrera rindió su informe de actividades en La Laguna de Durango. Tuvo quórum, acarreados o no, hubo personas que atendieron el llamado que hizo el ejecutivo estatal. Sus colaboradores “colgaban” en las redes sociales frases como: “Durango, primer lugar en inversión educativa” ¿A qué se referirán? ¿Quién avalará semejante anuncio?.
De entrada el comentario se antoja complejo, si tomamos en cuenta que Durango es uno de los estados que tiene una marcada dispersión poblacional, es decir, muchas comunidades con menos de cien habitantes, entonces, cómo le hace el gobierno para llevar “inversión educativa” a lugares enclavados en la sierra o en el semidesierto lagunero, en comunidades como El Pavo, Siete Zacates. En fin.
Obviamente se dio el tradicional “besamanos”, hubo aplausos, “vivas” y demás adulaciones, pero ¿Realmente los asistentes escucharon lo informado por Herrera Caldera?
Anunció la inversión que hizo su gobierno en el rubro carretero: Las vías Durango - Tepic, Durango - Guadalajara, Durango - Parral, Durango - Zacatecas, Durango - Mazatlán, Durango - Culiacán “¿Y para La Laguna?” preguntó algún despistado en la ceremonia... El gobernador mencionó el gran avance que presenta el periférico que une a Gómez Palacio con Torreón.
Ahora mismo lo que ocupa el pensamiento de Herrera Delgado (o al menos hasta hace algunos días), la recomposición de fórmulas que exige el Instituto Federal Electoral en el tema de equidad de género. Y vaya que es una preocupación genuina, Herrera se tuvo que echar un clavado entre las militantes para cumplir la medida impuesta por el IFE. Leticia Herrera y Rocío Rebollo, párele de contar, son las únicas mujeres que han destacado en el terreno político duranguense, de ahí en más no existe una representación femenina del partido en la entidad.
Tanto Jorge Herrera como Ismael Hernández Deras tendrán una “piedra en el zapato” en el trayecto de las campañas, José Rosas Aispuro promete dar una batalla importante, juró venganza contra la “chapuza” (así lo argumenta él) que le hicieron en la jornada electoral pasada. Con o sin argumentos “El Güero” Rosas asegura que la gestión de Hernández Deras fue una de las representativas del oscurantismo y que la actual, la de Jorge Herrera, no es nada más que una continuación.
El PRI de Durango está forzado a desarrollar nuevas estrategias para “amarrar” a un electorado desilusionado, cansado, desengañado y no por la oposición (PAN), sino por los mismos actos de los políticos que lo representan.

angel.carrillo@milenio.com