Afinan detalles para recibir a diez rehenes de las FARC
Virginia Franco, madre de Alfonso Beltrán, militar retenido, muestra fotos de los secuestrados.
Tras más de doce años cautivos por las FARC, diez policías y militares colombianos deben ser liberados entre mañana y el martes por esa guerrilla, que asegura son los últimos rehenes uniformados en su poder y anunció hace pocas semanas su renuncia al secuestro de civiles.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo rebelde del país, pueden quedar sin ningún miembro de las fuerzas de seguridad en su poder tras haber tenido a casi 500 de ellos en cautiverio durante los últimos diálogos de paz, que fracasaron hace una década.
La guerrilla asegura que los seis policías y cuatro militares que entregará son los últimos que tiene secuestrados, aunque la policía colombiana denuncia que siguen faltando dos de sus agentes raptados.
Después de mantenerlos prisioneros entre 12 y 14 años en selvas y montañas, la guerrilla decidió en diciembre entregar a los uniformados a la ex senadora colombiana Piedad Córdoba de forma unilateral, como ya han hecho con otros 20 rehenes políticos y uniformados desde 2008.
“Tengo mucha alegría pero a la vez unos nervios tremendos, mucha angustia. Ojalá que las FARC cumplan”, expresa Virginia Franco, madre del sargento del Ejército Alfonso Beltrán, uno de los diez que se espera sean liberados.
“Siempre tuvimos miedo a un rescate a sangre y fuego, porque en esa situación los guerrilleros tienen orden de disparar a los secuestrados. Ahora tenemos tranquilidad porque es la voluntad de la guerrilla”, asegura la madre de Beltrán, soltero y sin hijos, de 42 años de edad, quien ha pasado 14 de ellos en cautiverio.
Para León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arcoíris, especializada en el conflicto armado, la expresión más clara de la voluntad de la guerrilla de abandonar el secuestro sería mantener en pie estas liberaciones después de la ofensiva militar del pasado lunes.
Ese día, las fuerzas militares colombianas lanzaron un bombardeo en el departamento de Meta, cuya capital es Villavicencio, que causó la muerte de 36 supuestos guerrilleros, incluidos al menos seis de sus mandos medios.
“En otras circunstancias, uno podría pensar que eso acabaría con las liberaciones, porque mataron a jefes de los frentes que tienen en poder a los secuestrados. Pero no han hecho ningún pronunciamiento en contra de la entrega”, reconoce Valencia.
Días de angustia
Para los que van a recuperar su vida en libertad, los días previos son igualmente duros.
“Desde el momento en que me enteré que me iban a liberar siguieron 23 días de mucha tensión, caminando hasta el punto de liberación”, recuerda el ex congresista Luis Eladio Pérez, a quien las FARC entregaron en febrero de 2008.
“Vives sentimientos contrapuestos. Una angustia por lo que vas a encontrar. Por si encontrarás familia, esposa, hijos. Pero también es una inmensa alegría de hallar esa libertad perdida”, explica Pérez.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, subraya que su gobierno ha cumplido con todas las condiciones para la operación de rescate.
Santos afirmó que el ejército continuará combatiendo a la insurgencia hasta que compruebe gestos de paz como el fin de los atentados y del reclutamiento de menores, aunque no ha cerrado la puerta a un eventual proceso dirigido a acabar con casi medio siglo de conflicto armado.
“Lo más importante para que haya un acuerdo es dialogar. ¿Cómo no se van a reunir con el enemigo? ¿Van a seguir toda la vida en guerra?”, se pregunta la madre del sargento Beltrán, con semblante agotado de tanto esperar.
Los secuestrados que la guerrilla colombiana se ha comprometido a liberar son, los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcia, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza.
Con ellos, también deberán recobrar la libertad los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina, todos secuestrados entre 1998 y 1999.
► Claves
Presencia de EU
► El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, negó ayer que militares de EU vayan a entrenar a tropas colombianas en el combate a las FARC.
► Santos aseguró que son los militares estadunidenses, “los que necesitan asesoría por parte de nuestras fuerzas sobre cómo golpear al enemigo de una forma contundente”.
► Las versiones surgieron tras la visita a Bogotá del jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, general Martin Dempsey, en la cual se habría acordado el envío de militares colombianos a Irak y Afganistán.
► Preparan helicópteros
Una misión de la Cruz Roja Internacional (CICR) y el colectivo civil de la ex senadora Piedad Córdoba viajó ayer a Brasil para alistar los helicópteros que ese país prestará a Colombia con el fin de traer de vuelta a la libertad a los últimos diez policías y militares en poder de las FARC a partir de mañana.
La comisión humanitaria está formada por dos delegados del CICR, Córdoba, la presidenta de una asociación de familiares de uniformados que pasaron por el secuestro, Marleny Orjuela, y las legisladoras Gloria Cuartas y Gloria Ramírez, del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP). La misión y la tripulación de los helicópteros partirá hoy hasta la ciudad colombiana de Villavicencio. Un grupo de mujeres de renombre internacional como la nieta de Emiliano Zapata, Margarita Zapata; la presidenta del Consejo Mundial por la Paz, la brasileña Socorro Gomes, y la esposa del ex presidente hondureño Manuel Zelaya, Xiomara Castro, atestiguarán el proceso. (EFE/Bogotá)
Agencias/Bogotá








