Concierto de errores
Emilio Orrantia, de Pumas, entre Sergio Santana y Carlos Gutiérrez
Pumas y Atlas viven situaciones similares en su funcionamiento, son dos equipos marcados por la irregularidad, por un accionar que incluso llega a fastidiar, porque no se muestra una valentía por defender su causa, por luchar y buscar llegar a sus aspiraciones.
Atlas no se decide a consumar su salvación, lo hubiera podido hacer desde hace algunas semanas, ayer hubiera dado un paso certero hacia ello, pero la definición rojinegra parece sufrir más que una maldición, con lo que optan por empeñar su permanencia en Estudiantes, una escuadra que parece condenada.
Y la historia de Pumas no es tan diferente, los universitarios siguen siendo el mismo equipo irregular, incapaz de ofrecer garantías. La Liga está perdida para los del Pedregal. Los tiempos de cambio han llegado a Universidad, estas últimas semanas deberán servir para llevar a cabo una depuración de la plantilla, un año de análisis debe bastar para que el cuerpo técnico sepa quiénes tienen la pasta de vestir la playera azul y oro.
Anoche, Pumas hizo su esfuerzo, como lo ha hecho en otras semanas, pero claudicó en sus intentos, fue desarmado por la defensa rojinegra que no sufrió mucho, pues la ofensiva de Universidad pasa por una de sus peores rachas.
Así, el primer tiempo fue nulo en llegadas de peligro, sólo meros intentos que no lograron levantar a la gente de sus butacas. Nadie fue capaz de imprimir una chispa de descaro, a los dos equipos les faltó imaginación. En el segundo tiempo la historia tampoco varió mucho y sólo cambió en la recta final.
Memo Vázquez transmitió la idea de ir por la victoria, mandó a Juan Carlos Cacho y a Eduardo Herrera. Y Juan Carlos Chávez hizo lo propio, entonces sí llegó un intercambio de golpes, en el que Atlas estuvo muy cerca, demasiado de abrir el marcador, con tiros de Santana, Torres, Barraza, Bocanegra y Maldonado, pero su puntería además de no estar fina, parece tener alguna maldición.
En la recta final, Atlas por fin mostró más determinación de ir en busca de un gol que se les ha negado por semanas, pero todos los intentos terminaron fuera, algunos encima del larguero, otros a un costado del poste y otros en las manos de Palacios.
Atlas sigue confiando su salvación a la desgracia de Estudiantes. Y Pumas al final logró resistir la lluvia de ataques. El cambio ha llegado y Jorge Borja y el nuevo Patronato ya deben empezar a evaluar las posiciones que se deben reforzar, porque esto no puede seguir así.
Rescatan el empate
Atlante vino de atrás en dos ocasiones para lograr un empate 2-2, ante Jaguares de Chipas al que le faltó oficio para manejar la ventaja que llegó a tener en dos ocasiones. Luis Gabriel Rey abrió el marcador por parte de los chiapanecos al minuto 28. Los Potros apretaron y lograron igualar la pizarra al 60’ por conducto de Michael Arroyo, pero la felicidad sólo les duró tres minutos porque Edgar Andrade le devolvió la ventaja al equipo de José Guadalupe Cruz. Atlante no dobló la rodilla y al minuto 82 Francisco Fonseca emparejó el partido. Un punto que a ninguno de los dos equipos les deja un buen sabor, pues los Potros en casa no saben ganar y Jaguares no supo conservar su ventaja.
Redacción/Guadalajara, Jal.








