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Chica conoce chico, chica se roba la película

Bambi vs GodzillaMaximiliano Torres

"Los Juegos del hambre" (The Hunger Games, EU. 2012) Dirección: Gary Ross Elenco: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Elizabeth Banks.

Son buenos tiempos para quienes no padecieron la euforia de las franquicias cinematográficas que están terminando reinado. La transición se respira en el aire acondicionado de las salas de cine. Llega una nueva y divertida etapa para volverse aficionado, apático o detractor de la siguiente gran saga. incluso marca una nueva era. Esta franquicia entrante, además de ocupar la cartelera que desalojan magos y vampiros, pedirá a sus seguidores contraseñas completamente distintas a “magia” o “amor juvenil”. Se trata de decadencia y muerte.

Primero una exitosa serie de novelas y ahora una ambiciosa adaptación para cine, Los Juegos del Hambre describe un futuro en el que la población se entretiene viendo una especie de reality show en el que niños y jóvenes se matan entre ellos.

Esto sucede en Estados Unidos que, dentro del universo narrativo de Suzanne Collins (autora de las novelas y guionista supervisora del filme) ahora se conoce como Panem.

En Panem hubo una rebelión que obligó al gobierno a someter al país en doce distritos. Luego de reestablecer el orden, se organizaron Los Juegos del Hambre; competencia física en la que dos representantes de cada distrito, elegidos por sorteo, se enfrentarían hasta morir, como una remembranza de los tiempos que no se deben repetir.

Llegada la fecha de la lotería para determinar a los participantes de los próximos Juegos del Hambre, Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) se ofrece a participar para evitar que su hermana pequeña sea enviada al reality. Quien sí resulta elegido en el sorteo es el varón de la dupla, Peeta (Josh Hutcherson); él está enamorado en secreto de Katniss y encontrará el momento ideal para confesar su amor: frente a las cámaras que transmiten Los Juegos del Hambre. Esto hará que su mancuerna con ella, gracias al factor morbo, sea de las favoritas de la competencia.

Como guionista y director de , Gary Ross es responsable de sus grandes aciertos y del punto débil que generará discusión entre admiradores de la trilogía y espectadores que la vean con la mente en blanco.

Gary Ross, el director, altera, valientemente, el manual de estilo de las novelas juveniles hechas película. Estilísticamente, no consume esteroides. No se prolonga en secuencias abiertas, panorámicas, en batallas épicas de cámara lenta, ni se apoya primordialmente en efectos visuales, incluso las canciones de su súper soundtrack (con Arcade Fire y Taylor Swift) no suenan de fondo. Para ser tan oscura, su trama es cruel y violenta sólo en los momentos requeridos; su tono jamás alimenta nuestro morbo. La gente es pobre, tiene hambre y se mata entre sí, pero esto no se nos reitera o exalta en imágenes gratuitas de sangre y muerte.

En cambio, a Gary Ross, el guionista, le faltó sugerirnos varias cosas. Para ser una película de dos horas y media de duración, sobre un país oprimido y su ritual inhumano, aquí había subtramas qué elaborar. El contexto sobre Panem es corto; de sus personajes sabemos más de su exótico guardarropa que de sus motivaciones. Lenny Kravitz, como el estilista que da consejos a Katniss, es uno de los personajes más perezosos que he visto. Su único matiz es el delineador de ojos dorado. Tampoco se sabe qué tan determinante será la figura de autoridad de Donald Sutherland como el presidente Snow. Peeta (Josh Hutcherson) tiene la sangre tibia de un personaje incidental.

Me expreso como alguien que no ha leído los libros, justamente porque ésta, como todas las adaptaciones de un libro, debería conciliar la satisfacción de lectores y no lectores.

Como Katniss, Jennifer Lawrence simplemente se roba la película. Lo encantador es el noble modo en el que lo hace. Lawrence se roba la película en favor de la película. A diferencia de Winter’s Bone, en donde fue nominada al Oscar y, en realidad, nadie acabó ocupándose de la película, Lawrence es Katniss y Katniss es la película. Siendo así, Los Juegos del Hambre va por todo: taquilla, aceptación de la crítica y una legión de fans.

Como concepto ‘juvenil’, esta saga es bastante madura. Después del parto y la luna de miel de Bella Swan, Katniss viene a mostrarnos que su historia es su historia, y no se define ni cobra importancia al enamorarse de un chico.

Esta semana escribí bajo la influencia de...

•Los fans de Los Juegos del Hambre: mucho más civilizados y menos hormonales que los de Twilight.

•Casablanca, El guardaespaldas y Titanic se reestrenarán este año: porque todos sabemos que la vida se reduce a esos tres tipos de romance.

• Festival Ambulante: la séptima edición del festival de documentales está en mi ciudad, y al menos hay diez títulos que me interesa ver pero, literalmente, con qué ojos se ven diez películas en menos de una semana.

• 5 A.M. Fifth Avenue de Sam Wasson: estupendamente escrito a ritmo de pop, este libro narra cómo Breakfast at Tiffany’s cambió la vida de todos los involucrados en su realización. Se centra en Audrey Hepburn, aunque revisa la vida de Truman Capote, Blake Edwards, Hubert de Givenchy, Edith Head, Henri Mancini, entre varios más.

• Cochon ville” de Sebastién Tellier: mi canción de la semana http://soundcloud.com/sebastien-tellier/cochon-ville.

• El trailer de Los Tres Chiflados: no quiero saber cuánta credibilidad voy a perder o me privaré de adquirir por recomendar esto, pero Sean Hayes como Larry es excepcional. Su mejor trabajo desde Will & Grace.

Dulcería

Jon Secada y Quentin Tarantino: un grado de separación

Debo darle el crédito a mi amigo @estebanet (nombre de Twitter) por hacerme notar que la misma locación que usó Jon Secada para su video “Si te vas” es la capilla de la legendaria escena de boda Beatrix Kiddo (Uma Thurman) en Kill Bill vol. 2.

Si bien en Kill Bill se dice que es una iglesia en El Paso, Texas, la Two Pines Chapel se encuentra originalmente en el desierto de Mojave, cerca de un poblado llamado Lancaster, en California.