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Apuesta arriesgada

Doble o nadaFrancisco Garduño

Arriesgada, la apuesta de Isabel Miranda de Wallace al meterse de lleno en el proceso que se sigue contra la ciudadana francesa Florence Cassez, condenada en nuestro país a 60 años de prisión por secuestro.

Arriesgada si es que se trata de una estrategia electoral para tratar de volver a insertarse en la pelea por la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Si no es de esa manera y se trata de un acto motu proprio, es más bien preocupante, pues nos habla de una aspirante a un cargo de suma importancia que está más pendiente de temas de índole judicial.

Y no es que esté mal que una candidata preste atención a un asunto de esta naturaleza, lo que debe preocupar a los panistas es que una candidata de su partido tome, de manera tan clara, postura en un caso muy delicado.

No se trata de debatir la inocencia o culpabilidad de Cassez, sino de la aparente falta de sensibilidad política por parte del equipo de la señora Wallace, que le permitió entrar de lleno y tomar partido en un debate que ha dividido a la sociedad mexicana.

Porque, hay que decirlo, así como hay convencidos de la culpabilidad de la francesa, hay también muchísima gente que la considera inocente y víctima de una grave injusticia por parte del sistema jurídico mexicano.

La señora Wallace, haciendo uso del axioma amicus curiae, presentó un recurso como tercer interesado para evitar la liberación de la ciudadana francesa en caso de que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decida que no hay causa para que siga prisionera.

Sin embargo, el proyecto de dictamen elaborado por el ministro Arturo Zaldivar, en el cual se propone la liberación inmediata de la francesa, aún está en el aire, pues ante lo delicado del tema los ministros restantes que integran esta sala se han guardado mucho de hacer públicas sus posiciones definitivas sobre el caso.

Será el próximo miércoles cuando arranque el proceso en la Suprema Corte y más allá del hecho de que la nada descartable liberación de Cassez pudiera darse, lo que representaría un demoledor golpe para el hoy titular de la SSP, para la cancillería y para el mismo Felipe Calderón, puede sumarse el PAN como una víctima colateral.

Y es que si se da la liberación significaría que los esfuerzos de la señora Miranda de Wallace no solo habrían sido estériles, además quedaría en el inconsciente colectivo como una parte del presunto engranaje de injusticias que han mantenido encerrada a la francesa por seis años.

Eso, sin duda, redundaría en una monumental pérdida de votos no solo para la aspirante panista a la jefatura de gobierno capitalino, también para la candidata presidencial de ese partido, Josefina Vázquez Mota, quien, por cierto, tuvo una muy mala semana que sin duda se reflejará en un descenso en las simpatías electorales rumbo a la elección de julio.