Hospital DIFH usará técnicas internacionales
Antonio Escamilla: “buscamos seguir avanzando en la capacitación de los médicos”.
El director del Hospital del Niño DIFH, Antonio Escamilla indicó que la institución elabora un manual de procedimientos para la atención de niños quemados de acuerdo a los protocolos internacionales.
La elaboración del manual es producto de la colaboración que tiene el Hospital del Niño con la Fundación Michou y Mau para niños quemados.
“Existe un curso que se llama ABLS (Soporte Avanzado para el Paciente Quemado creado en Estados Unidos) para que los médicos se capaciten en el manejo de los pacientes, lo que estamos haciendo es que el adiestramiento vaya dirigido a los médicos que trabajan directamente con el paciente quemado, cirujanos y ortopedistas”.
Dicha capacitación fue hecha en el hospital “Shriners” en Galveston, Texas, cuya especialidad es la atención de pacientes con quemaduras. Dicho nosocomio es el más grande en su tipo en América e inclusive cuenta con su propio banco de tejidos, por lo que recibe a pacientes no sólo de Estados Unidos, también de otros países como México si así lo amerita el caso.
Escamilla explicó que la adopción del curso ABLS, además de dar una buena atención a pacientes quemados, permite a los médicos hablar el mismo idioma en cuestión de protocolos, seguir el mismo camino.
“Afortunadamente a nivel mundial existe el ABLS que es el curso de soporte avanzado en el manejo del paciente quemado, eso ya nos da consenso y mucha ayuda a los médicos.
“Por ejemplo, si alguien está en otra ciudad, va a utilizar los mismos procedimientos para atender a un niño quemado, porque los consensos son con base en la experiencia y conocimientos de quien realiza el procedimiento diariamente”.
Entre las cuestiones con las cuales se beneficiarán los pacientes de quemaduras es con los tiempos de atención, pues el adiestramiento no sólo es para los médicos, sino para todo el personal del hospital.
“Buscamos seguir avanzando en la capacitación entre los médicos involucrados en el trato de estos pacientes, e ir optimizando los tiempos en el sentido de poder contar con un manual de procedimientos, que va a incluir desde el momento en que se recibe la llamada en un hospital que tiene un paciente quemado hasta el seguimiento que se da al lugar donde se trasladó o incluso si se quedó aquí”.
Recordó que la atención del paciente de hospital comienza desde la recepción de una llamada, por lo cual se requiere involucrar a recepcionistas, trabajadoras sociales, enfermeras, médicos y demás personal para un diagnóstico más preciso.
“En este manual también vienen todos los criterios, quiénes necesitan irse a Galveston, quienes irán a otro hospital y quienes se pueden quedar aquí. La idea es unificar criterios, ya la medicina no está en tiempos de ‘yo creo’, ya hay consensos”.
El primer pasó, recordó Escamilla, fue convenir los cursos para siete de los médicos del nosocomio del DIFH, rubro donde se aprovechó un convenio entre el Sistema DIF estatal con la Fundación Michou y Mau.
“El compromiso de los médicos de este hospital que van a tomar este adiestramiento es que al final el hospital pueda contar con el manual de procedimientos, que esto es un flujograma de las actividades que tienen que realizar para optimizar tiempos, brindar un tratamiento de más calidad y más específico y así tener unos indicadores más altos”.
Desprendido del programa ABLS hay otros cursos para el resto de las áreas de un hospital.
“Tenemos un programa que se va a dar aquí que va a abarcar enfermería y demás áreas, está el curso de manejo inicial de paciente quemado, su manejo integral, un curso monográfico, el ABLS, el módulo de emergencias, el módulo de quemaduras especiales y manejo prehospitalario de pacientes quemados. Tenemos todas las carpetas y vamos ir integrando a varias áreas”.
Escamilla comentó que la Fundación apoya con el traslado aéreo, la residencia y alimentación de los médicos, y desde luego con el adiestramiento.
El convenio abarca otros puntos, como la atención directa a infantes para, en caso de requerirlo, el traslado a otros hospitales con mayor infraestructura donde reciban la atención necesaria.
Actualmente hay dos casos, el de un menor de dos años originario de San Bartolo Tutotepec, quien sufrió quemaduras en el 50 por ciento de su cuerpo al caer a un cazo de agua hirviendo, en abril de 2011.
El otro es también un menor, pero de cuatro años, originario de Nicolás Flores, quien presentó quemaduras en el 48 por ciento de su cuerpo, luego de caer a un cazo de consomé de barbacoa.
“La manera en que ahora tiene el Hospital de accionar su atención con el paciente quemado es con los apoyos nacionales o internacionales. No todos los niños son candidatos a irse a Galveston, por esto se está haciendo este adiestramiento”.
En 2011, el nosocomio hidalguense recibió a 120 menores por quemaduras, por lo cual es necesario optimizar tanto tiempos como procedimientos en la respuesta de las emergencias.
“Si optimizamos el flujograma podemos reducir tiempos en caso de que tenga que irse a Galveston, porque la persona que toma el teléfono va a saber a través del manual a quién canalizar la llamada, es una cadena, todo el mundo está trabajando con tiempos medibles, para que el niño sea atendido para estabilizarlo, y en caso de traslado realizarlo en el menor tiempo posible”.
Claves
Del tintero
► Los estudiantes de enfermería de la universidad La Salle, como parte del plan de estudios, reciben la capacitación para poder atender a personas que sufrieron algún tipo de quemaduras.
► La importancia de esta carrera radica en las complicaciones que pueden darse si no hay una formación educativa en quienes brindan el servicio.
► El doctor es quien analiza la gravedad de la situación para dictaminar el tratamiento que se debe aplicar, dependiendo de la gravedad de las heridas, mismo que es realizado por el personal de enfermería calificado.
Alejandro Suárez/Pachuca








