Consideraciones para un marzo
Agua de azarJorge F. Hernández
El columnista enlista las actividades que se podrían realizar en marzo, desde la celebración del cumpleaños de Gabriel García Márquez, aprender a tocar la guitarra o inventarse una candidatura con su propio gabinete.
1. Esperar con cierta paciencia el regreso de la jacaranda en flor; ebullición masiva que ha de servir un año más como recordatorio de que la ciudad de México llora morado por las tardes para lavarle la cara a sus calles.
2. Confundir como siempre las supuestas temperaturas de la noche: quien da por hecho que el sueño será una hoguera cae siempre en la gélida revelación de que también hay noches entrañables que transcurren en frío.
3. Celebrar el cumpleaños de Gabriel García Márquez sabiendo que ya ha sido declarado eterno por los millones de lectores que le guardamos gratitud a sus párrafos y celebrar sus libros con al menos tres días seguidos de lecturas al azar de sus cuentos y novelas.
4. Mandar abrazos al amigo que vive en otros climas y con mayor cordura que yo; envidio que acaba de comprarse una bicicleta y que confirma que el arte de los pedales jamás se olvida. Con toda la claridad que ahora va sorteando al manubrio, mi amigo ha de enviarme más y mejores contagios de libros, lecturas y afanes.
5. Huir de los supuestos escritores que en realidad no escriben… Evadir a los supuestos autores que en realidad no tienen autoría intacta… Evitar a los que hablan de “su poética” o que afirman perfiles “a lo largo de su obra”… Denunciar todos los abusos que se cometen en nombre de nadie.
6. Confirmar que no hay soledad más palpable que la de estar mirando los ojos de quien jamás ha de besarnos… Recordar la conversación que quedó suspendida por quién sabe qué octubres y proponer que marzo es el mejor mes para su conversación… Dejar para abril el resultado de estas agua de marzo.
7. Aprender a tocar en guitarra la canción más hermosa del mundo e inundar cada una de las madrugadas que le quedan a este marzo con la callada interpretación de cada una de sus notas para solaz de quien no la puede escuchar.
8. Pintar un cuaderno a desdoblarse en forma de acordeón con el desfile minucioso de treinta y seis personajes anónimos que parecen levitar sobre un camino que bordea una perfecta alineación de casitas antiguas; entre los personajes, agregar el acompañamiento de dos jirafas, seis tortugas, un cachorro Basset-Hound y siete canarios amarillos…
9. Volver a intentar el sano deambular de la caminata diaria, con visos a que dos kilómetros equivalen a un perfil de salud más sano que el que parece contestar el espejo; volver a encarrilar debidamente las cuadrículas de la dieta y regocijar el empeño con la suma de nueve meses cumplidos sin fumar desde el infarto que aún magulla el corazón: un embarazo en el centro del pecho…
10. Acercar a su conclusión una novela ya largo tiempo dilatada, por enredos diversos y no poca procastination (que todos creíamos que era palabra que existía también en español, pero alguien pospuso su traducción para un futuro incierto)… así como acercar a su versión final un nuevo concierto de cuentos y cuentínimos… y ya de paso, otro libro de ensayos.
11. Contra el tedio electoral que ya invade a México propongo inventarme mi propia candidatura secreta: habrá mítines diarios en el baño y pocos discursos; por las noches de marzo iré anunciando —paulatinamente— los nombres de los afortunados que han de acompañarme en mi gabinete y ciertas reformas constitucionales que propondré a partir del próximo 2 de septiembre.
12. Entro ya a la recta final en mi preparación para los Juegos Olímpicos a celebrarse en Londres que, como ya saben ustedes, me tienen a mí como equipo masculino de nado sincronizado mexicano; durante este marzo he de apuntalar la rutina que ensayo en la regadera desde hace dos años: “Huapango” de Moncayo con pinzas en la nariz y bruscos giros de cráneo (para solaz de la vecina que me espía todos los días).
13. En vista del éxito (nulo) suspendo mis supuestos mensajes a “inteligencias superiores” que creía yo contactar en la hermana república de la península de Yucatán; me resigno a la posibilidad de que llegue un junio que nos saque de dudas.
14. Aprovecharé este mes para imaginar que Madrid me queda a la vuelta de la esquina (cuadrando el Paseo de Recoletos con Reforma, Parque de El Retiro con Chapultepec, Zócalo con Plaza Mayor, etc.) y suponer que todo panorama cardiaco realmente me permita volver cuanto antes.
15. Prometo —para antes de que termine marzo— inventarme un mejor torrente de coincidencias y chiripadas para el agua de la semana que entra y que los lectores perdonen estos párrafos (que por lo menos no fueron citas al cuadrado).








