Y sigue el plagio dando
Ser la ex novia de Mancera: idea cínicamente extraída de la pareja presidencial guatemalteca, que se divorció para que ella pudiera ser candidata. A la Barrales le salió el tiro por la culata.
Aparecer en la revista H para hombres: concepto robado de la inolvidable Cicciolina, quien en los setenta enseñó carne para ganar adeptos y favores políticos en Italia.
Renunciar al sobrecarguismo: así como lo hicieran las azafatas de Mexicana que se quedaron sin chamba (auque eso fue después, pero no importa), Alejandra dejó el servicio aéreo para superarse en la polaca.
Escribir artículos especiales para un periódico de circulación nacional: tal como lo hicieran Gael García Bernal y otros genios en el rotativo de acá a la vuelta.
Óscar Ocampo V.








