Vive Leonardo da Vinci en alta definición
Una de las dos versiones de La virgen de las rocas.
Cuando a fines de 2011 y principios de 2012 la Galería Nacional de Londres presentó la exposición Leonardo da Vinci: pintor de la corte de Milán, tuvo tanto éxito que, en periodos de 30 minutos, se restringió el acceso a 180 personas en cada una de las salas para evitar percances y grandes aglomeraciones.
Imposibilitados de asistir a la galería, muchos seguidores del genio en el mundo han podido apreciar la muestra a través del documental Leonardo Live, filmado en alta definición. En la Ciudad de México, la cinta dirigida por Phil Bradsky se proyectará en tres funciones: 5, 6 y 12 de marzo en el Lunario del Auditorio Nacional.
Realizador de cerca de 200 documentales para televisión y cine a lo largo de 25 años, en la última década Bradsky ha dirigido las películas In Search of Mozart, In Search of Beethoven e In Search of Haydn. “El año pasado concluí un filme, que ha ganado siete premios, sobre un niño que ha crecido en Afganistán en los últimos diez años —dice en entrevista—. Todo esto me ha hecho darme cuenta que hay público para las películas de arte que hago; hay un mundo interesado en el arte, en la cultura, por eso decidimos hacer un filme sobre esta exposición para un público de cine”.
¿Cuál fue el gran desafío de Leonardo Live?
El primer gran desafío fue que alguien tenía que pagar por el filme. Conseguir fondos es muy difícil en estos días. Tradicionalmente los documentales son apoyados por canales de televisión, desafortunadamente la televisión a nivel mundial, incluida Gran Bretaña, ha cambiado y ha afectado mucho los presupuestos y los tipos de filmes que quieren mostrar. Piensan que a su público sólo le interesan las celebridades, las noticias y las recetas de cocina. Para cada película tengo que luchar muy duro para que se exhiba en televisión, lo que creo que es una vergüenza, está mal.
¿Es culpa de la televisión?
No enteramente. Cuando yo era adolescente en Gran Bretaña teníamos cuatro canales de televisión y ahora hay cientos, por lo que es muy difícil que cualquier canal sobreviva. Los canales en todo el mundo están sufriendo igual, así que cuando llegas con una idea sobre Beethoven, Leonardo o quien sea se vuelve difícil. Por otro lado, ir a la Galería Nacional de Londres y, a pesar de que he hecho tantas películas, pedir permiso para su mayor exhibición en mucho tiempo fue algo difícil porque es algo que nunca antes habían hecho.
Además se transmitió en vivo…
Sí, lo que implica tener camiones para transmisión a varios países. ¡No puedes tener la pantalla en negro en ningún momento! Además, la exposición realmente era en el sótano, así que teníamos que cablear e iluminar para ocho cámaras mientras los invitados iban y venían. Técnicamente fue muy difícil, pero ahora que el documental se ha exhibido en varias partes del mundo, mucha gente que no pudo ir a esta exhibición ha visto la mejor alternativa, que es el filme. Esto es grandioso.
¿Es un reto filmar sobre imágenes fijas, no?
Sí. Queríamos asegurarnos de filmar las pinturas realmente bien y para ello tuvimos un acceso privilegiado. Fuimos el único equipo de filmación al que se le permitió usar rieles, además de que tuvimos buen tiempo para realizar las tomas. Además escogimos a invitados muy interesantes para que hablaran sobre las obras, no sólo historiadores del arte, sino también una bailarina de ballet muy famosa para que hablara sobre el movimiento o una actriz que se refirió al drama en Leonardo. Hicimos todo lo que pudimos para que la gente estuviera entretenida y, al mismo tiempo, informada sobre Da Vinci.
¿Cuál es para usted el mayor legado de Leonardo?
Lo que me motiva en un filme, ya sea sobre un niño en Afganistán, Beethoven, Ali, Pelé, Haydn o Leonardo, es que son ejemplo de lo que somos capaces de hacer. Cada día en las noticias en México o en Londres vemos muchos ejemplos del poder de destrucción de la humanidad. Lo que Leonardo nos muestra es el potencial mental y físico, lo que somos capaces de alcanzar. Sus pinturas se consideran entre las mejores que jamás se han pintado; es una inspiración para todos, pero sólo es un ser humano, como tú y yo. A gente como él lo determina una pasión absoluta. Eso puede inspirar a cualquiera, ya sea un chofer, un escritor, un periodista, un cineasta... Beethoven no quería ser el mejor compositor, sólo quería ser tan bueno como pudiera ser. Y es lo mismo con Leonardo, además es curioso que no pensaba en sí mismo como un pintor; en Milán se presentó como un inventor de defensas militares. Creo que su mayor legado es recordarnos el potencial creativo de la humanidad.
México • Xavier Quirarte








