El príncipe Guillermo llega a las Malvinas
El nieto de la reina Isabel II se adiestrará como copiloto de helicópteros.
En medio de una tensión creciente entre el Reino Unido y Argentina, el príncipe Guillermo de Inglaterra llegó ayer a las Malvinas para completar su formación militar durante seis semanas, un gesto que naturalmente ha irritado a Buenos Aires.
El ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó la llegada del duque de Cambridge, de 29 años y segundo en la línea de sucesión al trono británico, a las islas del Atlántico Sur en un viaje presentado como de “rutina” en que el nieto de la reina Isabel II realizará tareas de copiloto de helicópteros de rescate en la base aérea de Mount Pleasant.
“El teniente de vuelo Gales (apellido que toma Guillermo) ha llegado a las islas Malvinas como parte de un equipo de búsqueda y rescate formado por cuatro personas para una operación de rutina”, dijo la Defensa.
Buenos Aires, que reclama la soberanía de las islas, ocupadas por Gran Bretaña en 1833 previo desalojo de la población argentina, ha calificado el viaje del príncipe de acto de “provocación” y “bravuconería”, mientras que Londres acusó semanas atrás a Buenos Aires de “colonialista”.
El cruce de acusaciones ocurre en un momento especialmente delicado, dos meses antes de que se cumpla el 30 aniversario de la guerra de las Malvinas, que empezó después de que la dictadura militar argentina ocupara las islas el 2 de abril de 1982 y terminó el 14 de junio de ese año con la rendición argentina.
En ese conflicto murieron 255 británicos, tres isleños y 649 argentinos. Pero no es sólo la presencia de un futuro rey de Inglaterra en las islas, en manos británicas desde 1833, lo que irrita al gobierno de Argentina.
Londres anunció esta semana que enviará a las Malvinas uno de sus buques de guerra más modernos, el destructor HMS Dauntless, Tipo 45. Los militares británicos insisten en que el despliegue del buque, equipado con misiles antiaéreos de alta tecnología Sea Viper, es parte de la presencia habitual de la Royal Navy (Marina) en el Atlántico Sur.
Ayer, el vicepresidente argentino Amado Boudou, acusó al gobierno conservador de David Cameron de tratar de “tapar” asuntos internos, como el desempleo y el separatismo escocés, con “bravuconadas” en relación a las Malvinas.
“El colonialismo como estructura política es una vergüenza que nuestra humanidad guarda del siglo XVII y XVIII. Quedan muy pocos enclaves y uno es Malvinas”, denunció Boudou en alusión a la actitud británica sobre el archipiélago argentino, distante unos 500 km de sus costas.
En diciembre varios países latinoamericanos decidieron bloquear la entrada a sus puertos de barcos con bandera de las Malvinas, por lo que la cancillería de la Corona inglesa cree que el gobierno de Cristina Fernández está promoviendo un bloqueo económico a las Malvinas e impedir la salida del único vuelo que une a esas islas con el continente americano.
De ahí el anuncio hecho el martes por Cameron de destinar 300 millones de dólares para construir un aeropuerto en medio del Atlántico que evite verse aislado de las Malvinas, situadas a 12,700 km de distancia de Gran Bretaña.
Bombas de pintura fueron arrojadas ayer en Buenos Aires contra una sucursal del banco HSBC, de capitales británicos, por un centenar de miembros del grupo ultraizquierdista Quebracho en contra de la presencia del príncipe Guillermo.
Conforme al reglamento de la RAF, el príncipe no viajó acompañado por su esposa Catalina, con quien se casó el 29 de abril pasado, y no cumplirá “ningún papel ceremonial” durante su estancia en las islas.
Según la prensa del corazón, los Duques de Cambridge pasaron unos días en la exclusiva isla caribeña de Moustique antes de esta separación temporal, durante la cual Catalina llevará a cabo sus primeras actividades oficiales en solitario.
Londres. Agencias








