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Ubica Moody’s en 2.5% el crecimiento para 2012

Estudio en México anticipa menor cantidad de viajes de extranjeros y consumo.

De toda la región de América Latina, México es de los países más vulnerables a ser impactados por la desaceleración económica global prevista en 2012, apuntaron especialistas.

Según un estudio de Moody’s sobre las perspectivas de crecimiento de los corporativos en América Latina, a pesar de que buena parte de las economías emergentes de la región se encuentran sólidas debido a la fortaleza de sus mercados locales, México sobresale como uno de los menos favorecidos ante un entorno complicado.

“La condiciones en México y América Central serán menos favorables debido a su fuerte relación con la economía de Estados Unidos”, expuso.

De acuerdo con la agencia calificadora, México experimentará una desaceleración cíclica que dio sus primeras señales durante la segunda mitad de 2011, por lo que la expectativa de crecimiento para el próximo año será de alrededor 2.5 por ciento.

Esta debilidad del mercado doméstico, combinada con un escenario adverso en el contexto internacional, presionará a compañías de los sectores de consumo y de servicios que operan en el país, como es el caso de Grupo Posadas, Scribe y Mc Donald’s.

En lo que se refiere a Grupo Posados, atribuyó la afectación a una previsible disminución de turistas provenientes de Estados Unidos y Europa, mientras que en el caso de Scribe o Mc Donald’s, por “mayores retos” en términos de consumo.

Moody’s resaltó que, mientras en marzo 2011, la confianza del consumidor mostró una mejora anual de 12 por ciento en México, seis meses después, en septiembre de 2011, esa tasa se redujo a 0.9 por ciento.

Otras grandes empresas de consumo como Bimbo o Coca-Cola Femsa, abundó, también están expuestas al menor dinamismo económico y la disminución de confianza del consumidor, pero las recientes fusiones y adquisiciones que realizaron en México y el extranjero les ayudarán a atenuar la desaceleración.

Asimismo, sobre las implicaciones de los problemas de deuda de algunos países de Europa, expuso que serán “marginales”, debido a que el comercio directo y los vínculos financieros con esa parte del mundo son limitados.

“En todo caso, las posibles consecuencias podrán implicar presiones del tipo de cambio similares a los observados durante la última parte de 2011 o, alternativamente, las posibles repercusiones económicas de la segunda ronda de efectos de la crisis soberana de Europa a Estados Unidos”, comentó.

México • Mario Maldonado