Edición:

Comparte Luna sus 31 minutos

Con la intención de ofrecer una propuesta infantil de calidad para los niños y los padres, el actor Diego Luna en colaboración con su casa productora Mueca, estrenó ayer por la mañana, la puesta en escena Resucitando una estrella, con los personajes originales de 31 minutos, a la que asistieron varios colegas y amigos.

Luego de la primera función a las 11 de la mañana, la cual hizo que el foro Shakespeare luciera lleno, el actor celebró el éxito del montaje con una nueva función a la que asistieron personalidades como Karina Gidi y sus hijas; Chema Yazpik quien llegó con Ilana Fox y su hija, además de Julieta Venegas, quien estuvo acompañada de su hermana y su hija. Luna también asistió con su hijo Jerónimo.

El también productor que debutó en el área del teatro infantil y quien afirmó ser seguidor de la serie original de Chile, compartió la razón por la que decidió que Resucitando una estrella fuera el primer montaje de Mueca producciones.

“Es apostarle a un espectáculo para niños. Es importante que haya espacios para que los padres compartan con sus hijos y donde se festeje la inteligencia de los niños y de alguna manera también lo que buscamos es que pueda ser un espectáculo que disfruten los adultos y eso pasa con 31 minutos, que tienen un humor que a mí me gusta: no tengo que aparentar, me siento y todavía me divierto, me río de algunos chistes, de algunos mi hijo y eso esta padre”, explicó el también director de Abel.

La idea también surgió tras su experiencia como padre pues “cuando tienes hijos te das cuenta de que la poca oferta que hay para hacer cosas con los niños y cosas donde se festeje la inteligencia de los niños porque no es que no haya cosas que hacer es que de repente uno quiere sembrarle el placer por el teatro, por la lectura, por la música y este es un intento de eso”, reiteró.

La producción prácticamente fue traída tal cual se presenta en Chile, aunque los actores que manejan a los títeres son mexicanos, mientras que las voces y el espectáculo es totalmente igual al original, tal y como lo confirmó el también guionista.

“Es el mismo montaje, nosotros lo vimos ya montado, vino el director y lo montó con titiriteros mexicanos entonces los que manipulan los títeres son mexicanos pero todo lo demás es la puesta que tenían allá”, agregó.

Aunque actualmente Diego, a la cabeza de Mueca producciones, no prepara un nuevo montaje infantil, el actor destacó la sencillez y al mismo tiempo el arduo trabajo que incluye una producción como la de Resucitando una estrella, la cual incluye canciones y personajes conocidos por los niños.

“Los títeres son mágicos y pasa algo bien padre y es algo que te puedes ir a tu casa a jugar: agarras un calcetín y ya tienes un títere en la mano. 31 minutos lo que haces es que se vea muy fácil, muy accesible, es una producción de títeres rarísima, complicados. Hay una cosa como muy simple que es muy bonita”, afirmó.

La producción se dio tan sólo en unas semanas, luego de que Diego se interesara por el proyecto. “Por un lado nosotros estábamos trabajando con (Pedro) Peirano, uno de los creadores de 31 minutos en Niño Santo y por otro lado, Sebastián (Sánchez) que produce en Mueca, es chileno y los conocía muy bien y se enteró del proyecto, de que existía la obra, la vimos y nos encantó y de ahí la idea de traerla. Se dio muy rápido, tuvimos una gran suerte en encontrarlo”, señaló.

Aunque el espectáculo no tiene fechas definidas de temporada el actor espera que la obra se mantenga durante todo el 2012.

Ana Lucía Altamirano • Ciudad de México