Mantener la tenencia vehicular: una traición a los mexiquenses
Argumentos a debateAdriana González
A principios de 2010, desde la tribuna del Senado, exigí al entonces gobernador mexiquense eliminar el cobro de la tenencia. El llamado era a eliminarlo tomando en cuenta no sólo que su propósito principal se había cumplido hacía décadas -obtener recursos extraordinarios para la infraestructura deportiva de los Juegos Olímpicos celebrados en 1968- y que se trataba de una carga tributaria especialmente onerosa sino que adicionalmente se trataba de una decisión que el gobierno del estado, tarde o temprano, tenía que tomar. Me refiero a la reforma a la Ley de Coordinación Fiscalde 2007 que, a nivel nacional, difirió la desaparición de la tenencia vehicular a partir del 1 de enero de 2012 para dar oportunidad a que las entidades federativas adaptaran sus presupuestos con el fin desustituir los ingresos que sus arcas reciben por ese concepto o bien asumir la responsabilidad del cobro como facultad local.
En campaña, el gobernador actual ofreció hacer lo primero y, sin embargo, hoy le falló a su electorado. En una nueva maniobra para incumplir su palabra empeñada, el Congreso mexiquense, con la oposición del PAN, el PRD y el PT, aprobó un nuevo esquema para hacer un cobro diferenciado que a todas luces traiciona a la sociedad, distorsiona al mercado y afecta a los consumidores. El Pleno del Congreso aprobó que los dueños de automóviles con placas de la entidad y con un costo superior a los 350 mil pesos deban seguirpagando el impuesto. Con ello, el gobernador incumple su oferta de campaña, demuestra la falta de compromiso con sus promesas y abre la puerta hacía una serie de distorsiones económicas que a la postre generarán nuevas injusticias. En primer lugar, se trata de una de esas decisiones que no asume el reto de ampliar la base gravable y concentrase en los que se denominan contribuyentes cautivos. En lugar de una legislación hacendaria que se ocupara de la evasión, el gobierno del Estado de México decidió tomar una vía fácil y populista. De acuerdo con la opinión de importantes economistas, el cobro de impuestos diferenciado que identifica de manera arbitraria artículos suntuarios o de lujo ha devenido en fracaso especialmente por poner en pugna el interés fiscal con los derechos del consumidor.En segundo lugar, esta nueva decisión generará distorsiones de mercado importantes con consecuencias negativas no sólo desde el punto de vista económico sino de seguridad. Mientras en unos estados no se cobrará la tenencia, en otros habrá subsidios diferenciados. Eso provocará que las personas prefieran comprar y registrar autos en entidades donde la tenencia no se cobrará, como en Morelos, Puebla o Tlaxcala, o en entidades donde el subsidio incluye a vehículos con costos mayores, como Querétaro. En consecuencia, se generará una distorsión profunda en la venta de autos, que afecta a la industria y al mercado interno de producción y distribución automotriz –del que dependen más de 1 millón de empleos en nuestro país, según estimaciones conservadoras-pero también en la seguridad toda vez que no habrá un control de placas adecuado como resultado de esta diferenciación. En tercer lugar esta decisión generó incentivos para homologar la norma en el Distrito Federal convirtiéndola en regla de coordinación metropolitana.
La promesa de Eruviel Ávila fue reiterativa. Fue uno de esos “compromisos” que firmó ante notario público durante su primer acto proselitista de campaña en mayo mientras anunciaba otros seis mil. Ya sabemos que esperar de buena parte de ellos.
Senadora de la República
adriana.gonzalez@pan.senado.gob.mx Twitter: @AdriGlezCar









