Secuestra, viola y diviértete

El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva

La telenovela “Dos hogares” enfrenta cambios de guión que no le favorecen

No puedo, estoy furioso con la producción de “Dos hogares”, la telenovela estelar de XEW-TV.

¿Por qué? Porque en el colmo de las salidas fáciles, de los trucos jala-rating y de lo peor de lo peor, secuestraron a la protagonista joven (Angélica, interpretada por Anahí).

¿Cómo diablos fue que se les ocurrió meter semejante conflicto en una telenovela que, en teoría, habla del amor, la poligamia y las familias en el México del siglo XXI?

¿Quién tuvo la genial idea de pretender divertir al pueblo de México con el secuestro, tortura y casi violación de una mujer?

Estamos en guerra, aquí todos los días hay secuestros, asesinatos y violaciones. Nuestras mujeres tendrían que estar verdaderamente enfermas para, encima de todo, sentarse a ver algo así para relajarse.

¡Cómo se ve que estos señores jamás han sido secuestrados! ¡Cómo se ve que viven en una realidad aparte! No puede ser.

No, no puede. Se supone que para evitar esto nuestros más importantes empresarios y comunicadores firmaron un convenio a principios de este año.

Se supone que por menos de la mitad de esas situaciones, producciones 100 por ciento gloriosas como “La reina del sur” y “Correo de inocentes” están vetadas de los horarios más importantes de los más fuertes canales abiertos de nuestra nación.

Utilísima vive su propia Navidad

¿Dónde está la congruencia? ¿Dónde está la voluntad?

Ver “Dos hogares” ya no es sólo una de las experiencias más grotescas de la temporada, es una invitación al delito, es algo que se debería prohibir.

¿En qué me baso para decirle esto? En el cómo y en el por qué. En esta producción de Televisa nos dicen que es muy fácil secuestrar mujeres en México.

Cualquier tipo puede sacar una gasa con cloroformo en la calle, a plena luz del día, y arrastrar a su víctima por diferentes lugares sin que nada ni nadie se lo impida.

El chef Aquiles en la celebración

Además, como se trata de mujeres, se trata de criaturas inferiores, de entidades que reaccionan como tienen que reaccionar, cuando tienen que reaccionar, sin perder el estilo, sin desmaquillarse, sin ningún problema.

Es horrible porque, además, es chistoso. Ahora resulta que los delitos son cómicos, que usted y yo nos tenemos que atacar de la risa con estas desgracias.

¡Mal! ¡Muy mal! Por eso luego nadie le quiere creer a esta gente cuando firma sus pactos.

Por eso luego cada vez hay menos espectadores tragándose el cuento de que nuestras televisoras están muy preocupadas por el tema de los valores. ¡Qué decepción!

Mejor cambiemos de asunto, ya viene Navidad y mientras en El Canal de las Estrellas la onda es tener a una chava amarrada con listones para que un güey le lama el ombligo como si el secuestro fuera una fantasía erótica, en otros lados hay talentos que sí se están tomando en serio las fiestas.

UTILÍSIMA, por ejemplo, está transmitiendo todas las noches a las 20:00 horas (a mí me gusta más la repetición de las 16:00) una aportación muy recomendable. Se trata de “Navidad UTILÍSIMA”, su ya tradicional producción decembrina.

¿En qué consiste? En juntar a los mejores conductores de todo el canal, en un solo programa, para que nos den sus mejores consejos, sus mejores recetas y nos contagien de sus mejores vibras.

Para que usted entienda de lo que le estoy escribiendo, UTILÍSIMA es un canal especializado en estilo de vida. Es decir, una señal para la comida, la bebida, la moda, las manualidades y puras cosas constructivas.

Y entre sus comunicadores hay gente simple y sencillamente brillante como Aquiles Chávez (“El toque de Aquiles”), Luz Blanchet (“Luz en casa”), Martín Llorens (“¡Hola, Martín!”) y Jackie Castañeda (“Hogar Express”).

¿Qué clase de información es la que nos comparten todas estas personas? Recetas de cocina, tips para hacer regalos, objetos que se pueden hacer en casa, bromas.

¿Y? ¿Cuál es la nota? Que es mil veces preferible ver esto que la avalancha de televisión basura que inunda nuestras pantallas a esas horas.

Que aunque uno no se lo proponga, termina adquiriendo buenos consejos para consentir a la familia y a los amigos, para pasarla bien y para darle más sentido a la Navidad.

Y algo que considero fundamental: la parte de los negocios.

“Navidad UTILÍSIMA” tiene una cantidad y una calidad de anunciantes que ya quisieran muchos programas de revistas para un lunes por la mañana.

¡Es un éxito! Y aunque a ratos uno diga: ¿de qué se trata esto de invertir tanto tiempo debatiendo cuál de los conductores de UTILÍSIMA se ve más chistoso disfrazado de Santa Claus?, este programa tiene un espíritu que yo ya extrañaba.

El espíritu de la propuesta, de dejar a los televidentes con un buen sabor de boca, de que cuando uno termine de ver la televisión acabe mejor que cuando llegó a sintonizarla.

Anímese y vea “Navidad UTILÍSIMA”. Tal vez no sea el concepto que esté más de moda, pero es uno de los más bonitos y saludables. De veras que sí.