Crimen organizado, detrás del conflicto en Chimalapas
La zona en disputa cuenta con una extensión de 600 mil hectáreas con importantes ecosistemas.
En el fondo del conflicto que se vive en la zona de los Chimalapas —cuya extensión es de 600 mil hectáreas— “están presentes el narcotráfico y el crimen organizado”, que no quieren que haya orden en esa región y de manera particular en las comunidades chiapanecas.
Lo anterior lo confirmaron en entrevistas por separado con MILENIO el secretario general de Gobierno de Chiapas, Noé Castañón León, y el presidente municipal de Cintalapa, José Guillermo Toledo Moguer. En los mismos términos se expresaron habitantes de la zona en conflicto.
Entrevistado en sus oficinas en Palacio de Gobierno, a Castañón se le preguntó si el narco y la guerrilla subyacen en esa región de Chiapas, al noroeste, y si esa eventual presencia del crimen organizado dificultaba la solución al conflicto que se vive ahí.
El funcionario chiapaneco respondió: “Sí, es una zona compleja, una zona difícil. Es una de las más bellas de Chiapas, ahí está toda la reserva del ocote, y obviamente tenemos maderas preciosas en toda esa región, pródiga en vegetación y bueno... pululan muchos intereses económicos en la explotación irracional de la madera.
“No quieren que haya orden, porque les impediría cortar irracional e ilegalmente la madera y paralelamente se habla también de muchos otros intereses que hay, también está el tráfico de drogas”, declaró.
El alcalde de Cintalapa —municipio en el cual están ubicadas 180 mil hectáreas, de las 600 mil que comprende la zona de Los Chimalapas— sostuvo que “sí se habla de narcotráfico en esa zona, de productores de enervantes como la amapola y la mariguana, y esa parte es la que nos está dando el problema”.
María García, habitante de San Antonio Chimalapa y una de las principales líderes que mantienen bloqueos en la zona, admitió la presencia del crimen organizado en la región y explicó: “Posiblemente sí y sería donde ya no alcanzamos a llegar, pero sería del otro lado de la montaña, donde se refunden esos cristianos”.
Incluso en diversos momentos, tanto la población de esa zona de los Chimalapas, como funcionarios de Chiapas llegaron a plantear a la Secretaría de Gobernación y de la Defensa Nacional que el Ejército mexicano se hiciera cargo de toda la región con patrullajes militares, pero durante su mandato, el ex gobernador de Oaxaca José Murat se negó a apoyar esas propuestas.
Conocida también como la selva de los Chimalapas se encuentra en lo que se conoce como la Sierra Atravesada, que conforman Oaxaca y Chiapas, pero que también está directamente comunicada con Veracruz.
Se trata de uno de los pocos lugares donde se conservan importantes ecosistemas donde conviven poblaciones vegetales de selva alta, media, baja, bosque de montaña y de maderas preciosas.
Se estima que en los Chimalapas hay 150 especies de mamíferos, 350 de aves, más de 60 de reptiles, 50 de anfibios y cerca de 500 de mariposa.
Además, en la zona conviven las etnias zoque —considerada como la originaria con zapotecos y mixtecos—, tzeltales, tzotziles, mestizos michoacanos, chiapanecos y veracruzanos, todos dedicados a la agricultura, ganadería, extracción de madera y caza con fines de consumo familiar.
Pero a esas comunidades habría penetrado el crimen organizado para realizar sus actividades ilícita,s bajo un clima cálido húmedo y semicálido húmedo con abundantes lluvias en verano.
México • Rodolfo Montes








