El defraudador de Educafin ya opera en Jalisco

Reporte de inteligenciaPablo César Carrillo

No puede ser. El asesor financiero, Víctor Iñiguez Guerrero, ex administrador de la empresa InverZion, que defraudó a 26 compañías de Guanajuato en el 2009, ya tiene otra empresa en Jalisco.

Aquí puso una empresa, ofreció intereses más altos que cualquier banco, consiguió clientes y se fue. Una de las defraudadas fue Educafin, una institución del Gobierno del Estado.

Pero Iñiguez ya está de regreso.

La nota publicada por Milenio León explica cómo Víctor Iñiguez inauguró en septiembre la financiera Wi Capital en Jalisco. Allá llegó de manera similar a como lo hizo aquí, con servicios de consultoría, crédito e inversiones. De hecho la Comisión Nacional Bancaria y de Valores ya emitió una alerta sobre la operación de Wi Capital por altos sus intereses, pero siguen operando. Está sucediendo lo mismo que en León, cuando la Comisión Nacional Bancaria advirtió sobre los riesgos, pero no pudo hacer nada para cerrarla.

Al final, InverZión afectó a 26 inversiones y de un día para otro, abandonó el local en un centro comercial en el norte de León. Es absurdo. Los inversionistas lo denunciaron por fraude y el expediente todavía lo tiene guardado por ahí la Procuraduría General de la República (PGR).

Hay impunidad. Una empresa puede instalarse y engañar a sus clientes con inversiones de alto riesgo –sin supervisión- y luego desaparecer sin dejar huella, y no ocurre nada. Es como el caso de InverBan y Metrofinanciera (la empresa que hizo perder 37 millones al Municipio de León) ¿Por qué la PGR no consigna el expediente de InverZión? ¿Por qué el sistema financiero permite la operación de esas compañías de alto riesgo?

Una cadena de negligencia y corrupción permite que personas como Víctor Iñiguez vuelva a arrancar un proyecto, con las mismas características, sin que nadie pueda frenarlo. ¿El Gobierno no le reclamara lo perdido en Educafin?