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El arte de crear ciberespacios

La joven pintora se ha dado a la tarea de conquistar un espacio para el arte en la red con la revista Kaleidoscopio, proyecto que desarrolla con el apoyo de la Universidad del Claustro de Sor Juana. De ello platicó con Set Social.

Por el amor al arte y México, Tatiana Ortiz-Rubio desarrolló la revista virtual Kaleidoscopio, con el apoyo de la Universidad del Claustro de Sor Juana y su rectora Carmen Beatriz López-Portillo, para “involucrar a la gente en el fascinante mundo de la creación artística”.

Estudió Historia del Arte y Artes Plásticas especializada en pintura en San Diego, California, y al regresar a México, en una charla con Carmen Beatriz, surgió la intensión de armar un proyecto para impulsar la escena artística.

“La idea principal fue hacer una revista de arte que cubriera toda Latinoamérica, como en ese momento era la única involucrada, decidimos ir poco a poco y primero cubrir la Ciudad de México para posteriormente incluir otros estados y, tal vez, llegar a Latinoamérica”, dice.

El nombre fue idea de Carmen Beatriz. “Por mucho tiempo pensamos como la llamaríamos, hasta lanzamos un concurso. De repente la rectora dijo que podía ser Kaleidoscopio, porque al igual que el objeto queremos ofrecer distintos ángulos y analizar al artista y su trabajo desde otras perspectivas, para ello invitaremos a colaboradores de disciplinas tan disímbolas que ofrezcan un contenido creativo e interesante”.

El objetivo que sea una publicación virtual es para llegar a más gente, además de permitirles explotar y explorar todas las posibilidades que brinda el ciberespacio. “Queremos generar una interacción con los lectores, conocer lo que les gusta y lo que quieren leer; así como dar a conocer el trabajo artístico que se va generando”.

Será trimestral y monotemática y la primera edición ya está lista, con el tema “Arte y Creación”; en el siguiente se hablará de “Arte y Coleccionismo”. Estos, como el resto de temas son elegidos gracias a las opiniones del equipo y consejo editorial. Entre las ideas para ediciones futuras ronda en la cabeza de Tatiana “Arte y Apocalipsis” para 2012 y “Arte y Robo”.

Al ingresar a www.revistakaleidoscopio.com los cibernautas encontrarán noticias, artículos de crítica y de fondo, entrevistas, calendario de eventos, una sección de entretenimiento con trivias y juegos, todo relacionado al arte. “También contamos con una base de datos de galerías, museos y casas de cultura en el DF que va creciendo, quien tenga un establecimiento relacionado al tema puede registrarse”.

Para vincularse con los estudiantes del Claustro de Sor Juana, lanzaron Tu Kaleidoscopio, concurso trimestral sobre obras de arte o textos inéditos abordando el tema del siguiente número y los tres ganadores publicarán su trabajo en el portal, para “impulsar el talento joven y darlo a conocer”.

Por la formación de Tatiana, la revista se inclina hacia las artes plásticas, pero están abiertos a todo, sobre todo porque el medio virtual lo permite. “Estamos abriendo las puertas a que colaboradores y gente interesada se exprese en cualquier soporte artístico que nos permita ofrecer contenidos ricos en forma y creatividad”, explicó.

El proyecto ha iniciado con mucha fuerza y esperan que crezca más. La única preocupación de Tatiana es quién se hará responsable de darle continuidad cuando se vaya a estudiar una maestría a Nueva York. “Voy a seguir involucrada en la revista aportando contenidos y en cuestiones editoriales, pero estamos en la búsqueda de quien continuará el trabajo”, añadió.

Herencia artística

El arte siempre ha rodeado a Tatiana Ortiz-Rubio, “crecí en un hogar lleno de arte. De hecho mi mamá fue quien me impulsó para ser pintora y es una decisión de la que no me arrepiento. Es algo intimidante, porque te expones mucho, pero muy bonito”, expresó.

El claustro y Tatiana

Por los lazos familiares con la rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, Tatiana ha estado vinculada con la escuela desde pequeña. Entre sus recuerdos memorables está la vez que su mamá bailó con la coreógrafa Sonia Castañeda. “Tenían un grupo de ballet contemporáneo y fue un momento mágico verlas bailar en el espacio del claustro”.

Uriel Trejo