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Soy un estúpido: he disfrutado con nuestro futbol

Deporte al portadorRomán Revueltas

A ver, ¿a qué hubiera debido venir Rick Parry a México? ¿A decirnos que nuestro futbol es una porquería? ¿A soltar, delante de todos, que la Liguilla es “asquerosa, maloliente, nociva y nauseabunda” como afirmaba, anteayer, uno de mis colegas en estas páginas? ¿A arremeter contra la Federación y cuestionar el sistema de los torneos cortos? No lo creo. Habitualmente, la gente guarda las formas. Y este hecho, el de comportarse con la cortesía debida al anfitrión, no significa ninguna especie de vergonzosa complicidad. Si quieren invectivas, imprecaciones, injurias y malos modos, pues, señoras y señores, sintonicen el canal del Congreso o busquen, en YouTube, los vídeos de Fernández Noroña.

Ahora bien, si este señor —que tiene, no lo olvidemos, méritos propios, logros, buenos antecedentes y una “historia de éxito”, como se dice en los manuales de ventas— no se dedicó a denostar agriamente a los directivos del futbol mexicano y reconoció, inclusive, que el sistema que tenemos propicia que casi cualquier equipo pueda ganar el título, ¿eso hace que merezca, en automático, los calificativos de “ratero inglés”, entre otros, y que se cuestione inclusive su probidad? ¿Está obligado, el responsable de haber instaurado un sistema de competición muy exitoso en Gran Bretaña, a compartir las visiones tremendistas que tenemos los columnistas de la prensa deportiva mexicana? Y, el hecho de que haya hablado de su experiencia allá –y de que haya señalado que dos de las condiciones para el buen funcionamiento de la Premier League son la “transparencia” y la absoluta condición de igualdad que guardan los clubes: todos tienen voz y voto en lo que se refiere a la capacidad de decisión sobre los asuntos de la Liga —no tiene por qué forzarlo a que, de forma pública, nos diga que aquí debemos aplicar las mismas recetas. El hombre vino, simplemente, a contarnos cómo hizo algunas cosas, en su momento, en las Islas Británicas. ¿Eso lo hace un farsante, un vendido, un corrupto, un acomodaticio o un oportunista? Por favor…

Realmente no sé qué nos pasa. Todo, lo que se dice todo, nos molesta; todo está mal; todo lo criticamos ferozmente.

En este torneo he disfrutado varios partidos. Es más, me han parecido estupendos. De seguro soy un estúpido.