Apnea, un trastorno del sueño
Los problemas al dormir, sobre todo la falta de respiración, puede producir daños graves en el sistema cardiaco, aumentar la presión de los pulmones y provocar eventos cerebrales como hemorragias y embolias que pueden ocasionar la muerte o casos de demencia senil precoz.
Las estadísticas señalan que 95 por ciento de los mexicanos tienen algún trastorno durante el sueño que se traduce en fatiga y somnolencia durante el día y que incluso es una de las causas de 50 por ciento de los accidentes automovilísticos.
Cuando estos trastornos se combinan con otras enfermedades crónicas y con la obesidad se convierten en bombas de tiempo que por muchos años pasaron desapercibidas por el sector médico que a partir de los años 70 entró al estudio y encontró al menos 80 trastornos del sueño.
El problema es que estos trastornos son poco conocidos, minimizados, no tratados e incluso incomprendidos, por lo cual muchos casos avanzan hasta presentar daños irreversibles, cuando un tratamiento oportuno, bajar de peso y hacer ejercicio podrían hacer la diferencia.
Luis Sergio Ponce Guadarrama, psiquiatra de la clínica 220 de la delegación Toluca del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), señala que la prevalencia de estos casos es notoria. Tan solo esta región tiene bajo tratamiento a 16 pacientes con demencia senil precoz, derivados de problemas de sueño que clínicamente se conoce como apnea.
RONQUIDOS Y RESPIRACION
La apnea es la falta de respiración durante el sueño. Se observa cuando una persona ronca –no necesariamente fuerte- y deja de respirar por 10 o más segundos. Al no respirar, explica el especialista, va a producir daños en el sistema cardiaco, arritmias cardiacas; aumenta la presión de los pulmones; puede producir a nivel cerebral eventos vasculares cerebrales, hemorragias o embolias.
Los principales síntomas de la apnea son: sueño o somnolencia excesiva durante el día, ronquidos, pausas respiratorias, sueño no reparador, deterioro de la concentración y o perdida de la memoria, irritabilidad, cambios de personalidad o depresión; movimientos corporales nocturnos exagerados, disminución de la libido, episodios de ahogo nocturno que lo despiertan, insomnio y dolor de cabeza matinal.
“Lo característico es que como no duerme, no tienen calidad de sueño, hay pacientes que en un día, en una charla o en un viaje corto se quedan dormidos, incluso cuando comen, están cansados habitualmente, aunque muchas veces se piensa que tienen depresión.
“Los estudiantes tienen problemas de aprendizaje, se están durmiendo, no aprenden adecuadamente y lo que tienen es una apnea del sueño. En los niños es debido a que tiene adenoides en su nariz y eso obstruye la vía aérea, al respirar en la noche no lo pueden hacer de manera adecuada y no llega oxigeno a su cerebro”.
La mayoría de los pacientes son obesos, en su mayoría son hombres, aunque también tienen casos de mujeres. La prevalencia es de cuatro por ciento. Un promedio de 4 millones de personas en México.
La apena está relacionada con padecimientos que se incluyen dentro de las primeras 10 causas de mortalidad, como son cardiopatías, insuficiencia respiratoria, arritmias severas, hipertensión arterial y trombosis en arterias pulmonares, coronarias o cerebrales.
Hay tres tipos de apnea, una de ellas es el SAOS que se produce cuando los tejidos de la garganta se colapsan y bloquean el flujo del aire hacia los pulmones; otra es la apnea central del sueño, resultado de la falta de estímulos del cerebro para respirar y, una tercera que es una combinación de las dos, indica el IMSS.
Las edades de mayor incidencia son: en los niños, entre los cinco y ocho años y en los adultos entre los 30 y 55 años y en mucho menor medida en la tercera edad.
CLINICA DEL SUEÑO
No todos los roncadores tienen apnea, hay roncadores habituales sin problemas, los inconvenientes surgen cuando se quedan sin respirar varios segundos, por ello la necesidad de acudir al médico cuando hay varios de los síntomas para hacerles varios estudios, descartar hipertiroidismo o alguna otra enfermedad.
Cuando se descartó otro problema y hay evidencias de apena, se le diagnostica, se envía al Centro Médico Nacional de La Raza, a La Clínica del Sueño y ahí se queda a dormir toda una noche para hacerle estudios: electroencefalografía, electromiografía y electrocardiografía, para monitorear la actividad cerebral, la del sistema muscular y la cardio-respiratoria.
La clínica del IMSS tiene tres laboratorios con equipo denominado polinosonógrafo de alta definición que permite hacer los estudios en una sola noche, mientras el paciente duerme. Se registran los ronquidos, la posición del cuerpo y el movimiento de los ojos, del tórax y del abdomen, además se mide la oxigenación del organismo mediante una oximetría del pulso.
Si tienen adenoides se opera, igual si tiene la nariz desviada y si tiene obesidad tiene que bajar de peso para que el tratamiento pueda funcionar. Lo principal es que haga ejercicio y que se coloque durante las noches una mascarilla que produce oxigeno a presión para que le llega oxigeno al cerebro para que no se deterioren más los pacientes.
Por ejemplo en los niños hay problemas de obstrucción en las vías respiratorias y respiran todo el día por la boca y se cansan. “En el Seguro Social se les da todo el tratamiento, les hacemos todo, para ver que no tengan el tabique desviado, que no tengan sinusitis, se les hace electrocardiograma, se ve la conservación de oxigeno en sangre, tele de tórax para ver si no hay hipertensión pulmonar y con esto se canaliza a La Raza”.
El especialista insistió que las personas que tienen apnea deben acudir al médico lo más pronto posible, bajar de peso si hay obesidad, hacer ejercicio físico y gimnasia cerebral para que puedan activar la otra parte de su cerebro, lo cual lo pueden logran haciendo acciones habituales en distinto orden, utilizando en mayor medida la mano izquierda en el caso de los diestros o cambiando las rutinas.
Claudia Hidalgo








