Pablo Picasso da la nota en subasta de Christie’s
El bebedor de absenta, un famoso Picasso del período azul que es en realidad un retrato de Ángel Fernández de Soto, amigo de juventud del artista, fue vendido ayer en una subasta en la casa Christie’s de Londres por 34.7 millones de libras (equivalentes 51.8 millones de dólares). El cuadro en cuestión se vendió en el marco de una subasta de arte moderno e impresionista, que incluyó otras obras de Picasso, así como trabajos destacados de Monet, Renoir, Matisse, Magritte, Rodin o Kandinsky. El dinero obtenido en la subasta se destinará a la fundación del compositor Andrew Lloyd Webber, que había comprado el cuadro en una subasta en 1995 por 29.2 millones de dólares a la Colección Stralem.
En esta obra, Picasso muestra a su amigo sentado en una mesa con una gran copa de absenta, la bebida favorita de muchos artistas de la Belle Epoque, desde Henri de Toulouse-Lautrec hasta Paul Gauguin o Vincent Van Gogh o poetas como Baudelaire, Rimbaud o Verlaine. El artista conoció a Fernández de Soto en 1899 en el famoso café Els Quatre Gats de Barcelona, en aquella época centro de reunión de artistas y bohemios, y ambos, unidos entre otras cosas por su dandismo, se volvieron amigos inseparables.
La pintura iba a salir a la venta en Christie’s de Nueva York en noviembre de 2006, pero fue retirada de la puja por la propia fundación británica a raíz de una reclamación de los herederos del banquero judío Paul Mendelssohn Bartholdy. Los herederos del banquero denunciaron que la obra había sido vendida a la fuerza en 1934, es decir, durante la época nazi, a un marchante berlinés, y exigieron suspender la venta. La fundación Andrew Lloyd Webber argumentó que la obra había cambiado de manos al menos cuatro veces desde 1934 y que había adquirido la obra de buena fe a su anterior propietario.
Hace dos años, un tribunal estadunidense pareció resolver la disputa a favor de la fundación al dictaminar que Julius Schoeps, sobrino nieto del banquero, no había demostrado que fuera el “legítimo heredero”, y en enero de este año la fundación Andrew Lloyd Webber anunció un acuerdo definitivo con Schoeps y el resto de los herederos de Paul Mendelssohn Bartholdy. Esto le permitió ser considerad propietaria legítima del cuadro y ponerla hoy a la venta al mejor postor.
Londres • EFE








