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Analgésicos del sector salud pueden causar daños fatales

Expertos de distintos países presentan los resultados de un estudio global en el 4° Foro Latinoamericano del Dolor, en Cancún.

Una investigación científica aplicada en 32 países reveló que los medicamentos que se recetan en el sector salud para reducir el dolor y la inflamación, como el diclofenaco, naproxeno, meloxicam y la aspirina, no sólo causan efectos adversos como hemorragias en el estómago y colon, sino que llegan a producir la muerte de los pacientes.

Durante el cuarto Foro Latinoamericano del Dolor, Ángel Lanas, gastroenterólogo del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, España, explicó que los antiinflamatorios que se recetan a personas que padecen artritis-reumatoides, osteoartritis y dolores en articulaciones en general, desarrollan complicaciones aun cuando de manera simultánea se les suministra omeprazol, fármaco que protege el estómago.

Y es que dichos antiinflamatorios clásicos, de manera simultánea, inhiben la producción de mucosa y de enzimas COX-1 del intestino delgado, por ello “15 de cada 10 mil personas fallecen a consecuencia de la complicación, esto traducido en cifras, en un país como España de 41 millón habitantes, implica 30 mil hemorragias al año y mil 200 fallecimientos”, explicó.

La situación en países como México, abundó, “no es diferente, no hay cifras menores a las registradas en España pero tampoco escandalosamente mayores. Hay que tomar en cuenta que hasta 30% toma este tipo de fármacos al menos una vez al año, y de éste 15 de cada 10 mil van a morir”.

Al cuestionarlo sobre si el índice de mortalidad es bajo, el investigador respondió: “Es demasiado alto, en términos comparativos es tres veces más que el número de personas que fallecen como consecuencia de un accidente”.

En el foro, que reúne a más de 650 médicos de 20 países, Lanas precisó que la investigación conocida como estudio Condor, que se lleva a cabo desde hace cuatro años y cuyos resultados completos se liberarán en 20 días, también establece que los antiinflamatorios clásicos dañan el intestino delgado, provocan úlceras y terminan por incapacitar a las personas en etapas productivas.

Algis Jovaisas, reumatólogo canadiense e investigador clínico, precisó que la artritis-reumatoide se presenta ya no sólo en gente adulta, sino también en gente menor de 40 años, la cual tiende a reducir hasta 18 años su esperanza de vida y tiene 25% de posibilidad de sufrir algún tipo de cáncer en corto plazo.

Por lo regular, dijo, la persona que ya tiene la enfermedad la desarrolla casi de inmediato, a los seis meses, y en seis años termina por incapacitar a 25% , lo que implica abandonar el trabajo ante la imposibilidad de un desarrollo normal.

Thomas R. Tölle, neurólogo y psicólogo alemán, especialista de la Clínica Interdisciplinaria del Dolor y profesor de neurología de la Universidad de Munich, Alemania, explicó que alrededor del mundo se ha acrecentado el dolor crónico, al grado de convertirse en una verdadera pesadilla.

En Alemania, dijo, de 6 a 8% de la población total, es decir, entre 6 y 8 millones, padecen dolor neuropático, como se denomina médicamente a la experiencia emocional negativa causada por un estímulo destructivo y dañino que ataca al sistema nervioso, a las neuronas.

Los altos niveles de estrés, así como el exceso del trabajo, abundó, han sido dos factores que, según detectaron, inciden en el incremento del padecimiento que resulta muy difícil de tratar.

Actualmente hay gente que con sólo tocar el piso sufre, o al caerle agua siente un dolor intenso.

Claves

La investigación

• El estudio Condor abarcó a un total de 4 mil 400 pacientes, con factores de riesgo de sufrir una gastritis ulcerosa. El tratamiento con los medicamentos clásicos duró seis semanas.

• La investigación, con 662 sujetos sanos, reveló que hubo tres veces más personas con úlceras gástricas o duodenales endoscópicas entre los que tomaron naproxeno y aspirina.

• Los efectos cardioprotectores de la aspirina a dosis bajas (325 mg al día) justifican su uso como prevención de coágulos y ataques cardiacos. Pero tanto la aspirina como el naproxeno se asocian con un aumento del riesgo de complicaciones gastrointestinales.

Quintana Roo • Blanca Valadez