Van alebrijes tras imaginación de los belgas
Iconografías artísticas que han pasado de generación en generación.
En el pabellón dedicado a México, en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, una de las piezas que más llamó la atención no fue un libro en particular o alguna pintura, ni siquiera las artesanías que recibían a los visitantes, sino un enorme alebrije —alrededor de tres metros— que se convirtió en una de las estrellas de la presencia mexicana en el encuentro editorial.
Alebrije era una palabra apenas conocida por los colombianos, por lo que fue bautizada como “dragoncito”: una manifestación del arte popular mexicano que ha despertado interés en todos los espacios en los que se ha presentado, al grado de que el Museo de Arte Popular (MAP), en México, coordina una exposición que habrá de presentarse en el Palacio de las Bellas Artes de Bruselas (Palais des Beaux Arts), del 11 de febrero al 25 de abril de 2010.
“La idea es empezar a darla a conocer como una manifestación del pueblo mexicano y que se muestre no en un museo de artes aplicadas o de arte popular, sino en uno de bellas artes. Creo que es darle el lugar que se merecen las piezas”, asegura Walter Boelsterly, director del MAP.
Se tiene la idea de mandar 150 piezas de todos los tamaños: unas seis medianas, de unos dos metros de altura, apenas tres grandes —aun cuando están conscientes de que enviar alebrijes grandes es muy complicado y caro— y el resto de pequeño formato.
“Vamos a jugar con el espacio que nos brinda el Palacio; pero para lugares como Europa el manejo de color es muy importante: les sorprende que de repente vean una derivación, hijo o entenado de sus gárgolas, grises y opacas, en colores vivos, corriendo, moviéndose, con alas de distintos animales, les da a ellos la posibilidad de revivir su propia iconografía.”
A ello habría que sumarle la calidad de los artesanos mexicanos, con lo que se convierten en verdaderas obras de arte.
Considerado como el primer centro cultural de su tipo en Europa, el Palacio de las Bellas Artes fue fundado en 1928 por Victor Horta, la cual fue parte de un proyecto de desarrollo urbano conocido como the Mont des Arts/Kunstberg.
Arte mexicano
Walter Boelsterly sabe que los alebrijes no son una iconografía netamente mexicana, que se nutre de muchas otras manifestaciones plásticas, pero sí está convencido de que en nuestro país adquirieron una cartilla de nacionalidad que les permite salir al mundo como una manifestación mexicana.
“No podemos negar que los alebrijes tienen mucho que ver con Pedro Linares, pero también con el barrio chino o con la cultura gótica de las gárgolas y los animales fantásticos.
“Es más, encontramos una pieza en Tula, Hidalgo, trabajada en concha nácar, una cabeza de coyote que vomita una cabeza de humano, la cual es verdaderamente espectacular; en el Códice Borgia, además, hay una pieza que es una especie de alebrije, un jaguar alado.”
Son iconografías que han pasado de generación en generación, de cultura en cultura, lo que nos da como resultado el desarrollo de los alebrijes, cuya palabra, forma y colorido, como se conciben en México, los hace un conjunto meramente nacional, especifica el director del Museo de Arte Popular.
“En el museo hemos tratado de que esas piezas sean vistas como arte: es importante que los espectadores conozcan desde el origen geográfico, químico o biológico de esos objetos o el nombre de los artesanos, aunque también la estética de las piezas.”
La estancia en Bélgica se planea sólo para sus tres meses de exhibición en el Palacio de las Bellas Artes, con posibilidad de presentarse en otros países del viejo continente, mas como son piezas muy delicadas se debe analizar las condiciones de los recintos que puedan requerir la exposición, en especial debido a que en Europa la humedad es muy alta, uno de los factores que más afectan a los alebrijes, construidos, sobre todo, en cartón.
Hidalgo con alas de murciélago
Una de las propuestas para festejar el Bicentenario del inicio de la Independencia y el Centenario de la Revolución será el desfile de alebrijes que se prepara para 2010: si bien la historia se caracteriza por el culto a los personajes y el ensalzamiento de las victorias, con el consecuente olvido de las derrotas, se prepara una mirada distinta de fechas tan significativas, explica Walter Boelsterly.
“El desfile de los alebrijes en 2010 va a versar sobre temas, personajes y héroes de la Independencia y la Revolución “alebrijados”: se requerirá un poco de tolerancia, porque podemos encontrar un cura Hidalgo con alas de murciélago o un Allende con cara de algún animal. La fantasía del mexicano va a poder jugar mucho en este tema y celebrar.”
Como sucede con el desfile de los alebrijes por calles del Centro de la Ciudad de México, las formas saldrán de la misma imaginación de sus creadores, porque en el Museo de Arte Popular sólo se lanza la convocatoria y son sus hacedores los encargados de crear las combinaciones entre los héroes, por lo general construidos en bronces, y la mente de los artistas populares.
México. Jesús Alejo








