Campuseros veteranos respaldan Guadalajara como sede

Los asistentes que llevan más de tres ediciones presentes resaltan contenidos emprendurismo y presencia de campuseros de más estados, aunque también señalan desorganización.
Daniel Medina Domínguez osa con sus acreditaciones de años anteriores
Daniel Medina Domínguez posa con sus acreditaciones de años anteriores (Salvador Romero)

Guadalajara

Los campuseros encuentran oportunidades de trabajo, hacen amigos y llegan a  crear comunidades temáticas tras asistir año con año al encuentro de tecnología e innovación que en su sexta edición tiene a Guadalajara como su sede por segunda ocasión. Algunos asistentes con más de 3 ediciones presentes compartieron con Milenio Jalisco sus impresiones

Sarahí Mendoza González, de 23 años, comentó que Campus Party le aporta actualización de sus conocimientos. Es diseñadora gráfica y tras asistir a cinco ediciones, ha realizado proyectos con las personas que conoció durante su estancia e incluso asegura que es una especie de familia que cada año se ven, “yo creo que Campus es 50 por ciento contenidos en conferencias y 50 por ciento la gente que conoces, las relaciones que haces”, indicó.

“Yo empecé a venir antes de empezar la carrera y ahorita ya estoy trabajando, creo que Campus ha ayudado a actualizar y de dar un panorama mucho más realista de cómo está México en tecnología y también la cercanía con las personas. Me ha ayudado a saber qué tanto puedes hacer”, comentó.

“Lo enfocaron a diferentes áreas, abarcaron más temáticas y tienen mejor contenido que el año pasado que estuvo un poco más revuelto”, comentó Ana Karen Camacho, de 25 años, una ingeniera interesada en el área maker (hacer  cosas tu mismo mediante reciclaje y tecnología). Señaló que aunque en ediciones anteriores la sede en el DF le resultó más accesible por ubicación, pero reconoce que al mudarse a Guadalajara hay más gente nueva “ya no es más un Campus donde vas, aprendes y te diviertes, sino también emprendes y creas, es más productivo”, agregó.

Ambas coincidieron en que el cambio de sede no afectó negativamente al encuentro, salvo algunos  detalles de organización como el catering y la seguridad en los accesos.

Por su parte el ingeniero Daniel Medina Domínguez, de 24 años, aseguró que Campus Party le aporta profesionalmente, “me volví un emprendedor, estoy buscando tener un startup para tener un cambio”, dijo. “Que sea en Guadalajara atrae muchos más visitantes de la república (…) en el DF nunca había esa diversidad tan grande”, resaltó.

 Jimena Lorena Nuncio, ingeniera textil, definió la sexta edición como “rara”. Resintió las restricciones para cierto tipo de dinámicas por la noche y “le quitaron la alegría al evento”. Le parece ilógico que solo se destine una impresora para las acreditaciones de los miles de asistentes que se presentan un día antes del arranque formal. Los contenidos no le llamaron la atención como en años pasados, ya que de entrar a casi 10 conferencias por día, en edición actual apenas suma una decena en varios días.

José Castrejón Aguilar, desarrollador y estudiante, respaldó la opinión sobre que la organización que quedó a deber, como el acceso y registro de los equipos, entre otros puntos que podrían perfeccionarse en ediciones posteriores.