La realeza inglesa lucha contra el comercio ilegal de animales

EFE     

   

El príncipe Carlos de Inglaterra y su hijo Guillermo, duque de Cambridge, hicieron hoy un llamamiento para acabar con el mercado ilegal de animales salvajes durante una visita al histórico Zoológico de Londres.

El príncipe Carlos, hijo de la reina Isabel II, consideró "muy importante reducir el comercio ilegal de animales, tanto si es marfil, como cuernos de rinoceronte o cualquier parte que provenga de especies en peligro de extinción".

Ambos asistieron a la primera reunión oficial de la organización "United for Wildlife", creada por el príncipe Guillermo, de 31 años, para luchar contra la amenaza a la que se enfrentan los animales salvajes en todo el mundo.

El nieto de la soberana de Inglaterra dijo que este proyecto puede suponer un "gran cambio" en la conservación de los animales, en el que quiere convocar a expertos y cuidadores para "centrar sus energías y su compromiso" en combatir el mercado ilegal.

Padre e hijo protagonizaron momentos curiosos en el Zoológico que data de 1828, donde incluso entraron en el recinto de un tigre, una experiencia que "maravilló" al nieto de la reina.

Los cuidadores repartieron trozos de carne de caballo en el cercado y colocaron sacos rociados con loción para después del afeitado con el fin de asegurar que los felinos se mantenían en el cerco, lo que hizo sentirse más seguros a los príncipes.

La anécdota la protagonizó Jae Jae, un tigre macho de Sumatra, de cinco años, cuando se acercó al príncipe Carlos, aunque separados por un cristal, y Guillermo bromeó: "Creo que está más interesado en el trozo de carne".

El príncipe Carlos, de 65 años, admitió que había sido "muy divertido ver a los animales de cerca", mientras su hijo comentó que eran "criaturas fantásticas y muy bonitas".


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