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También es violencia de género...

EL SEXÓDROMO

 

Verónica Maza Bustamante

elsexodromo@hotmail.com

@draverotika

FB: La Doctora Verótika

 

◆ Cuando tú no quieres tener relaciones sexuales y tu pareja te obliga a llevarlas a cabo. Puede ser de manera forzada o con comentarios (señalando que cuando tú quieras, él o ella no va a querer, que por eso luego buscan a otras personas o que es tu obligación).

Si tu compañero o compañera te dice que no sirves para nada, que no sabes hacer algo o no te pide tu opinión en situaciones que afecten a los dos.

◆ Aquellas ocasiones en que te prohíbe hacer lo que tú deseas (no te deja trabajar, salir sin él o sin ella, tomar decisiones).

Si tu pareja te exige que le des la contraseña de tu celular, de tu correo electrónico, de tus redes sociales.

◆ Cuando tu novi@ o espos@ te rompe o tira objetos que son de valor para ti, como cartas o fotografías de amigos o parejas anteriores.

Que cuando dices “no” al realizar alguna actividad, tu compañer@ no te haga caso (#LadyYaNoAguanto debería saber que al expresarle a su chico que ya no quería seguir, éste tendría que haberse detenido).

◆ El que te menosprecien (tu pareja, tus padres, tus jefes).

Cuando ignoran tu presencia o te desautorizan delante de tus hijos (“no le hagan caso a su mamá, está loca”, “su papá no sabe”, “el abuelo tiene la razón, no ella/él”).

◆ Si te exigen obediencia.

Cuando te quieren decir cómo vestir, hablar, comportarte, a dónde ir, con quién salir, etcétera.

◆ En esos casos en que te culpabilizan de todo y hacen comentarios hirientes o burlones.

Si en la fiesta te obligan a beber o consumir alguna droga porque “si no lo haces eres una aburrida, eres un aguafiestas”.

◆ Si tu mujer te dice que eres un blandengue, una nenita, un bueno para nada.

Cuando te “regañan” sin razón por “estar coqueteando” o te hacen creer que eres “una fácil” o “una cualquiera”.

◆ Si te toca alguien a quien tú no le has dado permiso de hacerlo.

Esas veces en que, caminando por la calle, te dicen frases desagradables, morbosas, maliciosas o groseras.

◆ Cuando conoces a alguien en internet y te pide que vayas a un lugar que no ubicas o al que no quieres ir, en lugar de acordar contigo dónde se van a ver.

Si espían tus teléfonos o correo electrónico cuando tú no estás.

◆ Si te quitan a tus hijos argumentando que “es lo mejor para ellos”, y no te consultan.

En caso de que tu pareja no quiera tener una relación económica equitativa y te exija que seas el o la proveedor@ exclusiva, te echa en cara que no ayudes, te controla mediante el dinero.

◆ En el trabajo, si tu jefe te dice que para conservar o tener un puesto debes hacer algo que tú no deseas realizar.

Cuando por ser mujer (o ser hombre, que también pasa en equipos de mujeres) te excluyen de ciertas actividades laborales.

◆ Si le enseñas a tus hijos que ellos son los fuertes y las mujeres tienen que obedecerlos.

Las enseñanzas que transmitimos a los más jóvenes sobre su obligación de ser conquistadores, seductoras, más fuertes que l@s del otro sexo.

◆ Cuando un médico abusa de su función para verte desnuda o hace comentarios sobre tu cuerpo.

◆  Si tu pareja te quita tu dinero y tarjetas de crédito para que no puedas hacer nada si él o ella.

◆ La que se da en esas casas en donde los niños/adolescentes no mueven ni un dedo y las niñas/adolescentes son quienes tienen que servirles.

Aquellas veces en que no le permites a los hombres expresar sus sentimientos, llorar, enternecerse.

◆ Que te amenacen con cometer una infidelidad si no eres o les das lo que quieren en la relación de pareja.

Si te mantienen encerrada, bajo amenazas de cualquier tipo.

◆ Cuando durante tu parto, el médico, enfermeras o personas encargadas ignoran tus deseos y hacen lo que quieren durante el proceso.

Si le pides a tu pareja que use preservativo y se niega a hacerlo.

◆ En esos momentos en que, en público o en privado, hace burla de algún aspecto de tu físico (“estás gorda”, “te ves mal”, “pareces naca”) o de tu personalidad (“eres una tonta”, “no sirves para nada”, “eres un cobarde”).

Cuando te miran mal porque amamantas en la calle o te piden que te cubras.

◆ Si un maestro te sugiere verse en privado “para ver qué se puede hacer con tu calificación”.

En caso de que tu profesor se burle de ti por cómo hiciste la tarea o te comportaste en clase.

◆ Que tus amigos te animen a exhibirte en videos o redes sociales y después te expongan.

Cuando no te contraten en un trabajo porque estás casada, te despidan si estás embarazada o te exijan ser soltera.

◆ Si como mujer en un taller mecánico te dicen que no te darán información sobre tu coche porque no la vas a entender o si, como hombre, deseas comprar toallas femeninas y te dan las que sean sin preguntarte lo que buscas.

Tras el parto, cuando te colocan un método anticonceptivo sin que hayas firmado de común acuerdo.

◆ Cuando un servidor público te dice que mejor ni denuncies porque nadie te va a hacer caso.

Si te etiquetan por tu manera de vestir, si tienes tatuajes, por tu cabello, por el lugar en el que vives.

◆ Si a tu pareja únicamente le interesa su placer e ignora el tuyo durante el encuentro erótico.

Cuando no permiten que expreses tu manera de ver la vida, el mundo y a los demás.

◆ Que tu pareja te diga que sin ti no vale, que eres lo único que tiene, que sin ti se muere y te obligue a permanecer a su lado aunque tú no quieras.

Considerar los celos excesivos como pruebas de amor.

◆ Pedirte que dejes de hacer lo que te gusta o cambies tus dinámicas de vida porque “solo así va a funcionar la relación”.

Si alguien revisa tu bolsa, huele tu ropa, te interroga sobre todo lo que hiciste durante el día.

◆ Cuando alguien te sigue, te acosa, te espía.

 

La Organización de las Naciones Unidas ha colocado a México entre los 20 peores países en términos de violencia de género. La organización describe esta violencia en el país como una pandemia. Hay casos por demás visibles, como los feminicidios, las violaciones, el tráfico de personas, los toqueteos en el transporte público, los golpes que dejan huella, pero también están esos detalles cotidianos y hasta “comunes”, como los que acabo de enumerar, que se deben considerar.

Es importante aprender a decir “no”, denunciar, alejarse del o la persona que genera la violencia, conocer los derechos que como seres humanos tenemos, no reproducir viejos esquemas en nuestros hijos relacionados con la discriminación y el “poderío” masculino o femenino.

Aunque las mujeres son quienes viven de manera constante estas situaciones, los hombres también sufren violencia de género. Los invito a que reflexionen al respecto.

 

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El martes 29 de noviembre presento mi libro ¡Madres! Lo que nadie se atreve a decirte sobre la maternidad, a las 20 horas, en el Gato Negro (Robles Gil 59, colonia Americana, Guadalajara, Jalisco), en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Me acompañarán Juan Carlos Flores, Aída León y Alicia Quiñones, además de una participación musical de Jaramar, quien tiene un disco de nanas para bebés y acaba de ganar el premio Grammy Latino al Mejor Álbum de Música Clásica con su proyecto junto con el Cuarteto Latinoamericano.

¡L@s esperamos!

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