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Una probada del mambo funky

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EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Silvia Herrera

En diciembre se cumplen 100 años del nacimiento del creador el mambo, Dámaso Pérez Prado. Para calentar el ambiente, comentamos su disco Concierto para bongó, el cual cumple medio siglo, que le sirvió de base al grupo Los Músicos de José para homenajear al Cara de foca.

Con la creación del mambo, Dámaso Pérez Prado (Matanzas, Cuba, 11 de diciembre de 1917-Ciudad de México, 14 de septiembre de 1989) quedó como un revolucionario de la música, no solo tropical sino universal. Desde el comienzo de su producción, el Cara de foca trascendió la esencia popular para rozar lo clásico como en Voodoo Suite (1955) y posteriormente el Concierto para bongó (1967), que está cumpliendo medio siglo, y donde el mambo se fusiona con el a go go en otras piezas. El tema que da título al disco es una composición de 17.25 minutos de duración; como lo anuncia el título, es básicamente percusiva y no es para bailar, sino para escucharse. El disco queda como lo más avanzado que grabó Pérez Prado.

Conformado por ocho canciones, cinco de ellas sirvieron de base al grupo mexicano de funk Los Músicos de José para realizar el disco Dilo! Homenaje a Pérez Prado (2016), del que están dando los últimos conciertos. Las canciones “Virgen de la Macarena”, “Mamá a go go”, “A go go” y “Cayetano” (“Cayitano” ponen en el disco original), se complementan con “Mambo en sax”, “Niña a go go”, “La niña popoff”, “Caballo negro”, “Mi cerebro”, “La rosa de Tokio” y “Lupita”. Además del soul y el funk, en Dilo! se dio cabida al hip hop. En las voces participaron MC Charlot (“Niña a go go”), los Liquits (“Mamá a go go”), Borchi (“Lupita”), Sotomayor, Dr. Zupreme y Agrupación Cariño (“La niña popoff”), María Love (“Mi cerebro”) y La Banda Bastón (“Caballo negro”). Presentamos la plática que sostuvimos con algunos integrantes del grupo.

Pues parece que "Dilo!" aún tiene impulso para seguir girando con él.

David López (guitarra): El disco tiene ya un año que lo sacamos y esperamos que dé todavía para unos meses más, aunque ya estamos haciendo nuevas rolas. Pérez Prado es un ícono de la música mexicana, porque aunque es cubano, buena parte de su carrera la hizo aquí. Hizo un sonido muy particular, muy chilango.

“Aventurarnos a hacer este homenaje fue una delicia; fue complejo el tema de adaptar sus rolas, hacerlas más de la época. Tratamos de respetar sus arreglos; con el sonido del moog tratamos de darle un twist... Fue complejo, pero también fue un agasajo. También quisimos agarrar temas que no eran tan conocidos y que tenían un sabor más a go go y funk, que es lo que más nos gusta tocar a nosotros.”

¿Desde cuándo se acercaron a la música de Pérez Prado?

Paul Spalla (bajo): Yo estaba muy chiquito y lo mamé con mi familia en las fiestas y me acuerdo que todo el mundo bailaba. Cuando me di cuenta comencé a tener un gusto por las canciones: “Lupita”, “La niña popoff”, “Mambo en sax”... Fueron las piezas clásicas de Pérez Prado las que más me cautivaron, pues fueron con las que crecí.

DL: Igual que Paul, yo comencé a escuchar a Pérez Prado con piezas como “El ruletero”. El Concierto para bongó yo la escuché cuando tenía 18 años por un amigo y me pareció una maravilla. Ahí descubrimos el lado a go go-funky de Pérez Prado.

¿Cómo comenzó el proyecto?

DL: El Concierto para bongó fue fundamental para nostros. Aldo, Paul y yo hicimos la selección de las canciones. Nosotros produjimos el álbum con libertad. El tema de los derechos fue curioso porque no a cualquiera se los dan. Para solicitarlos, la gente que tiene los derechos tienen que escuchar las piezas y nosotros mandamos las maquetas de las piezas originales y lo nuestro. Ellos decían que no era mambo, pero Pérez Prado también tenía muchas piezas a go go y funky.

¿Cómo ven el papel como compositor de Pérez Prado?

Aldo Max (sax alto y teclados): Es uno de los grandes y aquí en México los podemos contar con los dedos de una mano. Parte del personaje era su capacidad de dirección, su capacidad de organización y saber dirigir a una banda. Y evidentemente los arreglos son muy originales; siento que hizo algo único y no por nada sigue resonando tantos años después.

El disco Concierto para bongó está increíble, y justamente, como Los músicos de José que nunca hemos estado encasillados en una sola línea musical, Pérez Prado también jugó con muchos géneros. Una pieza que alguien de aquí puso como “México 70” es un funk al puro estilo de James Brown; es como si estuvieras escuchando un James Brown de Tepito. Y es increíble que este personaje, a pesar de que sabía que el mambo y el cha cha cha eran cosas muy populares, no dejó de experimentar con ritmos como el a go go, el funk y otro tipo de cosas. Géneros que en ese sentido nos emparejan un poco con él.

Me gustaría que hablaras del uso que haces del mini Moog, que a mí siempre me llevó a ligarlos con gente como Funkadelic.

AM: Sí, curiosamente es un sonido que todavía corresponde a nuestra época. Los sintetizadores análogos no los usaba Pérez Prado, pero nosotros a estas altura del partido los estamos fusionando con su música. Mucho de lo que hace en este disco el Moog es colorear a la sección de metales. Muchos temas de trompeta, o solos de trompeta, se convirtieron en solos de Moog, como en el caso de “La virgen de la Macarena”. Si te clavas en el color de la sección de metales que grabamos en este disco te darás cuenta que tiene el color del sintetizador.

Llaman la atención los invitados.

DL: En los invitados nos quedamos cortos, porque queríamos que fueran más. Muchos de nuestros amigos músicos también son fans de Pérez Prado y los quisimos invitar. Tuvimos la fortuna de contar con la gente de Agrupación Cariño, Sotomayor, la Banda Bastón, los Liquits. En fin, no queríamos quedarnos con las ganas de invitar a gente.

Para mí han llegado al concepto de las grandes orquestas de jazz.

PS: Exactamente. Pensamos en las de Louis Armstrong, Duke Ellington, Glenn Miller, Charlie Parker...

DL: Sí, fue una era. Pérez Prado fue un genio y podemos estar orgullosos de que se quedó en México. Lo ensalzamos a nuestro gusto y le dimos el lugar que se merece. No en balde Stravinsky venía a México para verlo tocar.

¿Y están sacados de onda porque algo que no compusieron se haya vuelto un éxito?

DL: Siempre esperamos que lo último que grabamos sea más exitoso que lo anterior. Ahorita tocó esto, aunque ya hemos ganado premios con discos anteriores. En la siguiente producción tenemos la obligación de hacer algo increíble. Esta es la primera vez que hacemos algo que no es de nosotros.

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