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Sábado , 23.06.2018 / 21:27 Hoy

Tres libros sobre sexualidad

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EL SEXÓDROMO

Verónica Maza Bustamante

elsexodromo@hotmail.com

@draverotika

FB: La Doctora Verótika



La novelista nigeriana nos regala un libro pequeñito en su forma e inmenso en su fondo, que adapta la charla que dio en 2012 en TEDxEuston, buscando estimular e inspirar tanto a africanos como a los amigos de África.

Comienza hablando, con sentido del humor y gran claridad, de los estereotipos que se tienen sobre el feminismo y las feministas. A partir de ahí, Chimamanda va y viene de su infancia a su adultez contando anécdotas relacionadas con la discriminación que ha sufrido por ser mujer, con la manera en que se da por hecho en la sociedad que los hombres son mejores o están mejor capacitados para muchas cosas más, son proveedores y quienes deben tener el mando.

Además, la experiencia en África resulta aún más radical que la que se vive en Occidente. Allá las mujeres tienen dos opciones: o son invisibles o se les considera trabajadoras sexuales si se salen del patrón; es inconcebible que exista alguien del sexo femenino que gane su propio dinero, sea autosuficiente y viaje sin marido.

La reflexión que hace respecto a la manera en que desde que son niños se educa a los hijos y las hijas para reproducir estos esquemas no tiene desperdicio: “Si empezamos a criar de otra manera a nuestros hijos e hijas, dentro de cincuenta o de cien años los chicos dejarán de sentirse presionados para demostrar su masculinidad por medios materiales.

“Pero lo peor que le hacemos a los niños, con diferencia —a base de hacerles sentir que tienen que ser duros—, es dejarlos con unos egos muy frágiles. Cuanto más duro se siente obligado a ser un hombre, más debilitado queda su ego.

“Y luego les hacemos un favor todavía más flaco a las niñas, porque las criamos para que estén al servicio de esos frágiles egos masculinos. A las niñas las enseñamos a encogerse, a hacerse más pequeñas.

“A las niñas les decimos: Puedes tener ambición, pero no demasiada. Debes intentar tener éxito, pero no demasiado, porque entonces estarás amenazando a los hombres. Si tú eres el sostén económico en tu relación con un hombre, finge que no lo eres, sobre todo en público, porque si no lo estarás castrando.

“Pero qué pasa si cuestionáramos esa misma premisa? ¿Por qué el éxito de una mujer ha de ser una amenaza para un hombre? ¿Y si simplemente nos deshacemos de esa palabra (y no sé si hay una palabra que yo odie más): castración?”

Así, de una manera sencilla y empática, en tan solo 55 páginas Adichie pone sobre la mesa una serie de dudas e inquietudes sobre estas diferencias que deberíamos aprender a erradicar de nuestras sociedades pues, como ella dice, “la cultura no hace a la gente. La gente hace la cultura. Si es verdad que no forma parte de nuestra cultura el hecho de que las mujeres sean seres humanos de pleno derecho, entonces podemos y debemos cambiar nuestra cultura”.



Hace poco, de buenas a primeras le expliqué a uno de mis mejores amigos que más complicada que la adolescencia me parece esa fase en la que, tras acabarse los cambios fisiológicos, los y las jóvenes se tienen que enfrentar al mundo, entender lo que significa ser adultos, cuál quieren que sea su papel, cómo ven su entorno y a los demás. Es un proceso complejo del que poco se habla.

Leí recientemente dos novelas con protagonistas entre 16 y 23 años que me han llevado a recordar cómo era yo a esa edad, quién era, cómo me sentía y me percibía mi círculo de amigos, qué creía. El viaje al pasado ha sido muy interesante porque tenía la idea de que la había librado medianamente bien, pero a tantos años de distancia veo que fue un proceso complejo, de rebeldía, de búsqueda imparable, de dolor y mucha alegría, en donde mis padres no siempre se la pasaron bien. Pensar en ello me ha servido para volver a ponerme en esos zapatos y entender a mis lectores más jóvenes, a mis sobrin@s y, espero, a mi hijo cuando llegue a esa edad.

Porque el asunto es que uno como padre no llega preparado, por lo regular, a la adolescencia de sus hij@s. Creemos que con saber en qué consisten los cambios físicos y emocionales que acontecen durante la pubertad y adolescencia es suficiente, y que hablarles a ellas sobre la menstruación, el embarazo y “el comienzo de la vida sexual” es lo único que necesitan para enfrentarse a esa ardua travesía que significa hallarse a sí mismos y su lugar en el planeta.

Con frecuencia, amig@s, compañer@s de trabajo y lector@s con hijos adolescentes me piden que les recomiende algún libro que les sirva tanto a ellos para entender a sus retoños como a éstos en su búsqueda por comprender de qué diablos trata estar aquí. Y no, el Quiúbole de Jordi Rosado y Gaby Vargas no es una buena opción. Pero sí lo es un libro doble que acaba de editar Montena, llamado Sexpectativas Ellos y Sexpectativas Ellas, el cual busca ayudar a que l@s chav@s tomen decisiones con base a información correcta hablándoles de temas diversos como qué es el sexo, el sistema reproductivo, la virginidad, la primera vez, consejos para los encuentros eróticos iniciales, el sexo seguro. Además, va más allá de estos temas básicos haciendo referencia, sin rodeos, al placer, el deseo, las relaciones amorosas, la identidad, la violencia, las drogas, la depresión, la interrupción del embarazo, la fertilidad y la pornografía.

El libro está hecho con papel reciclado y cada página es a color, tiene fotografías, infografías, juegos tipográficos que le resultarán atractivos a chavas y chavos. Lo que más me gusta es que en cada página lanza preguntas que me parecen necesarias, útiles y que harán que los lectores se cuestionen al respecto, generándose así una doble labor: no solo ofrece información sino que invita a su usuario a que haga “trabajo extralectura”. Por ejemplo, suelta: “¿Cómo me siento sobre mi primera experiencia sexual? ¿Qué quiero sentir? ¿Dónde puedo encontrar ideas positivas y útiles sobre sexo y sexualidad? ¿Tener sexo me hará popular? ¿De dónde sale mi idea de lo “normal”? ¿Qué entiendo por belleza? ¿Cómo saber si mi novia usa anticonceptivos? ¿Soy violento, controlador, abusivo?”.

Padres, madres, chicos, chicas… ¡corran a comprarlo, que les será de gran utilidad!



Los libros escritos por sexólogos y sexólogas con información certera y científica siempre se agradecen. Eso me pasa con el de Alessia, aunque debo reconocer que no encontré nada nuevo bajo el sol de sus páginas. Claro, yo hablo desde mi visión de especialista que tiene una buena bibliografía sobre el tema. En el caso de un/una lector/a regular, que busca un apoyo para entender mejor su vida, sus deseos y los de su pareja, me parece excelente que encuentre, al menos una vez al año, un volumen con esa información.

Di Bari nos recuerda los derechos sexuales de las mujeres, muy importantes en estos días oscuros para las representantes del sexo femenino, y se acerca a temas que siguen siendo tabú, como el sexo durante el embarazo, tras tener hijos, en la menopausia. Menciona mitos y verdades respecto a la masturbación, el orgasmo, el sexo oral, anal, la anticoncepción, la sexualidad masculina y las infecciones de transmisión sexual.

Al final habla de las diferentes formas de estar en pareja y los estereotipos sexuales; eso me parece de ayuda o arranque para las que deseen ir más allá y conocer nuevas posibilidades que las acerquen al bienestar, ya sea solas o bien acompañadas.

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