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La transliteratura de Ana Clavel

EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Verónica Maza Bustamante

@draverotika


Más allá del libro, el viaje continúa para su creador porque las historias penetran, habitan, susurran. El lector lo sabe. Se vuelve poseedor de ese mundo al que quisiera pertenecer por más tiempo. Por eso, la ganadora del Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2013 va más allá de sus propias letras, ofreciendo una vivencia paralela a través de herramientas multimedia.


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“La cosa es que cuando estás en medio del bosque no sabes lo que va a pasar. Hay emoción y dicha de por medio. Intrepidez y temeridad para brincar las cercas y salirse del camino. Tú juegas y te balanceas en una ondulación de goce expansivo, un vaivén entre tocar y alejarse, preguntar y callarse, besar y retirarse y volver a besar. Pero nunca imaginas que las cosas  se te puedan salir de las manos. Tú no sabes lo que va a pasar porque el deseo es para ti una exploración y un arrojarse al río. El lobo, si es lobo, cree que lo sabe. Pero en realidad tampoco sabe lo que va a pasar.”


Hay bosques en nuestro interior llenos de árboles que extienden sus ramas por nuestra boca para llegar al corazón, bajando hacia la panza, llegando a las tripas, instalándose en los sexos. No todos se animan a recorrerlos como lo hizo la Caperucita Roja a pesar de la advertencia sobre un temible lobo feroz. Pero siempre hay algunas y algunos que se adentran tanto en ellos que se pierden en sus veredas pedregosas, se quedan instalados en sus claros o se caen en un barranco inesperado. Es el riesgo y, a la vez, el placer de vivir. De sentir. De explorar y experimentar. El bosque es el deseo que se abre majestuoso en nuestro interior, más allá, a veces, de cualquier comprensión o límite.

Para Ana Clavel —narradora y ensayista, maestra en Letras Latinoamericanas, autora de 10 títulos—, en todo corazón habita un bosque y ahí se fraguan los deseos más poderosos. Para sus lectores, el bosque está en sus historias, que se te van metiendo suavemente, como quien te acaricia antes de darte un sacudidón. En él corren sus personajes, todas sus ninfas, esas Lolitas posmodernas que nos confrontan. No son las tiernas criaturitas, vírgenes y santas de los cuentos de hadas; pertenecen a una dinastía tan hermosa como perturbadora de mujeres en ciernes con ojos de lobo. Con alma de lobo. Con apetitos de lobo.

Todo esto se vive en su novela más reciente, El amor es hambre (2015). Y uso esa palabra, “vivir”, porque es lo que genera la buena literatura. Y sí, mucho tiene de erótico la de Ana (por eso se le suele ubicar en este género), pero va más allá de ello. Es como poesía convertida en película, como un cuento para niños que en el fondo es transgresor, excitante, provocador. Incluso tiene algo de riesgo, del peligro de olvidar lo eróticamente correcto para entrar en una óptica insurrecta del consenso.

Además, está toda esa riqueza escondida en sencillas referencias, en complejas metáforas contadas de tal manera que uno se introduce en ellas para comprenderlas y gozarlas. Para Artemisa, la protagonista, el amor es hambre. Es el deseo del depredador que hipnotiza a su presa, que la conquista con la miel de sus orillas, justo en el borde en el que esconde los colmillos. Por eso transforma el acto de comer y de dar de comer en una manera de sublimar lo que siente, de explorar y explotar con aquello que agita el bosque de su ser.

Las 162 páginas de la novela transcurren velozmente, hasta que el lector da vuelta a la última de ellas con un apetito voraz por seguir consumiendo más del exquisito brebaje de Clavel. Y es ahí donde entra Ana, la escritora multimedia, la creadora de transliteratura, quien extiende el universo de Artemisa a otras formas de “escritura” o de literatura “trasmutada”, dirigida a nuevos públicos que puedan hacer el camino de retorno al libro y a la experiencia lectora desde diferentes medios y plataformas audiovisuales, plásticas, performativas y/o digitales. Así surge En todo corazón habita un bosque / Enramadas de “El amor es hambre”, proyecto multimedia también de su autoría que busca extender a otras formas de escritura, enramadas o zonas boscosas.

Armada con fotografías que ella misma ideó (con la participación de una hermosa Caperucita-Lolita suelta en la ciudad) y en algunos casos tomó, con un diseño en donde contrapone proyectores que plasman sobre los espectadores enramadas a manera de sombras, que les permitan descubrir el bosque como una experiencia propia. En la pared del fondo se exhibe el video El amor es hambre / Corazón de lobo, cortometraje realizado por la autora con textos de la novela e imágenes alusivas a una Caperucita, y música del poema sinfónico “El Moldava”, río de aguas salvajes que nace en un bosque de Europa oriental, referido también en el libro. La proyección del video contribuye a ambientar y dar contexto a la instalación de enramadas y sombras, convertido así en lo que Ana Clavel llama propuestas “transliterarias” y que abren de par en par las subpuertas de sus novelas. O las trascienden. O las transgreden, pero en cualquier caso, las enriquecen sin que con ello pretenda “dar una visión totalizadora de la novela, puesto que para eso está la obra literaria misma. La propuesta multimedia extiende, a manera de enramada, algunas posibilidades transmediales del libro que, justamente, trata de una Caperucita contemporánea que va por los bosques de concreto cargada con su canasta de deseos y apetitos”, señala.

La Feria del Libro de Tijuana se ha interesado en extender los límites de la experiencia del libro y debido a ello albergará esta propuesta transliteraria en el marco de su 35 emisión en las instalaciones del Centro Cultural Tijuana (la exposición estará abierta al público del 20 de mayo al 20 de agosto de 2017). La inauguración es el próximo sábado y la actriz Pita Zapot realizará el performance Jugaremos en el bosque mientras el deseo sí está.

La floresta de las letras en nuestro ser puede ser inmensa. Pero Clavel, con su transliteratura, es una guía que nos llevará de la mano a través de sus territorios, aunque, cuidado: uno nunca sabe en qué momento la hábil escritora podría engullirnos como una planta carnívora. Y lo más intenso de eso es que, seguramente, nos va a gustar y acabaremos pidiéndole más.


"En todo corazón habita un bosque"

35 Feria del Libro de Tijuana

Vestíbulo del Cubo de CECUT

20 de mayo, 17 horas

(Hasta el 20 de agosto de 2017).

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